
En España, el nombre de Cristina Piaget está relacionado con una época en la que las modelos españolas irrumpieron por primera vez en la escena internacional. Su historia comenzó en Madrid, donde nació en 1969, y a una edad temprana ya se encontraba en el centro de la industria de la moda. A los 14 años desfiló por primera vez, y dos años después apareció en la primera portada española de la revista Elle. Por entonces la llamaban la musa de Paco Rabanne y a su lado brillaban figuras como Carla Bruni. Piaget se convirtió en el símbolo de una nueva generación de top models españolas, abriendo las puertas a muchas jóvenes que soñaban con las pasarelas.
Sin embargo, detrás del glamour y los flashes estaba la vida real, llena de desafíos y giros inesperados. Hija del conocido actor de westerns Paul Piaget, Cristina tuvo su primera experiencia cinematográfica a los once años. Pero el verdadero cambio llegó después, cuando se convirtió en madre. Tras el nacimiento de su hijo Paul David, Cristina se alejó temporalmente de la vida pública para dedicarse a la crianza. Se mudó a un pequeño pueblo de la provincia de Ávila, donde tuvo que afrontar dificultades económicas y la soledad, experiencias comunes para muchas madres solteras.
El camino hacia sí misma
Lejos del bullicio de la capital, Cristina encontró un nuevo sentido a su vida. Se interesó por el budismo, comenzó a enseñar yoga a niños y a practicar la meditación. Estas actividades le ayudaron a superar crisis internas y a replantearse su papel en la sociedad. Piaget no oculta que precisamente las prácticas espirituales se convirtieron en su mayor apoyo en los momentos más difíciles. Su vida personal también ha sido foco de atención: la relación con el conocido músico José María Cano, a quien considera no solo un ex, sino un verdadero mentor, y los rumores sobre un romance con Sean Penn, que negó rotundamente.
Hoy, a sus 56 años, Cristina no solo no ha desaparecido de la escena, sino que sigue activa en el teatro y el cine. Se ha convertido en una pieza clave del microteatro, ha participado en una docena de películas y no teme experimentar con nuevos formatos. Su último proyecto es la obra “El resurgir”, donde aborda de frente la discriminación por edad que enfrentan las mujeres. Piaget habla abiertamente sobre las dificultades que enfrentan las mujeres mayores de 50 y llama a la sociedad a revisar sus prejuicios respecto a la madurez.
Una voz contra el edadismo
Cristina Piaget no teme abordar temas incómodos. Habla abiertamente sobre los casos de acoso que ha enfrentado en la industria y no duda en discutir los problemas relacionados con el envejecimiento. Según ella, en España aún persiste el prejuicio hacia las mujeres que han superado cierta edad. Piaget considera que la madurez no es motivo de aislamiento, sino una etapa para nuevas oportunidades y autorrealización. Su postura resuena entre miles de españolas que la ven como un ejemplo a seguir.
Participar en el popular programa de televisión Gran Hermano Dúo fue un nuevo reto para Cristina. Volvió a estar en el centro de atención, pero esta vez no como modelo, sino como una mujer que habla abiertamente de sus miedos, errores y logros. Piaget no teme mostrarse vulnerable y comparte su experiencia para apoyar a otras. Su historia no es solo un relato sobre moda y fama, sino también sobre la fortaleza interior que ayuda a superar cualquier dificultad.
La vida después de la pasarela
Hoy, Cristina Piaget no es solo una ex top model, sino también una activa defensora social, actriz y madre. Sigue luchando por los derechos de las mujeres, especialmente de aquellas que sufren discriminación por edad. Su ejemplo demuestra que la vida después de los 50 apenas comienza, siempre que una se atreva a cambiar y a avanzar. Piaget está convencida de que toda mujer merece respeto y apoyo, independientemente de su edad y estatus.
RUSSPAIN recuerda que Cristina Piaget es una de las modelos españolas más reconocidas de los años 90, famosa no solo en las pasarelas, sino también en el cine. Participa activamente en causas sociales, apoya a las mujeres de mayor edad y lucha contra el edadismo. En los últimos años, Piaget se ha convertido en un símbolo de cambio e inspiración para muchas españolas que no temen hablar abiertamente de sus problemas y defender sus derechos.












