
La publicación del libro «La última duquesa» se ha convertido en un acontecimiento relevante para quienes siguen la historia de la aristocracia española. El foco está puesto en la figura de Cayetana Fitz-James Stuart, cuya vida y personalidad siguen generando debate y admiración. El autor de la obra, Cayetano Martínez de Irujo, fue más allá de sus propios recuerdos: contó con la colaboración de personas que conocieron de cerca a la protagonista, lo que permitió reunir un material único. La presentación del libro en el Palacio de Liria, en Madrid, fue no solo un homenaje, sino también una ocasión para reunir a la familia, algo poco frecuente ante el público. La ausencia de uno de los hermanos no restó unidad al acto, y las palabras de gratitud expresadas al final subrayaron la importancia de este proyecto para todos los descendientes de Alba.
En la preparación del libro participaron la escritora Ana Fernández Pardo y el periodista, miembro de la RAE, Luis María Anson. Él mismo relató un episodio singular: durante un viaje a Egipto, Cayetana se vistió como una mendiga para experimentar en carne propia las dificultades de la vida de la gente humilde. El propio Cayetano compartió cómo su estricta madre mostraba una especial ternura con los nietos, sorprendiéndoles con generosidad en los pequeños detalles. Estas anécdotas perfilan a una persona que combinaba exigencia con una calidez insospechada.
Tradiciones familiares
El libro está lleno no solo de recuerdos personales, sino también de anécdotas familiares hasta ahora desconocidas para el público. Entre ellas destaca la historia de cómo el futuro rey Alfonso XIII, siendo padrino de Cayetana, se comió el postre de la protagonista cuando ella tenía cinco años, justo después de una operación. Igualmente llamativos son los relatos sobre las visitas de la reina Victoria Eugenia, para quien en la casa se organizaban desayunos especiales y el personal vestía uniforme de gala. Estos episodios ilustran cómo las tradiciones y la atención al detalle se han mantenido en la familia a lo largo de generaciones.
Las fotografías ocupan un lugar especial en el libro, muchas de las cuales nunca se habían publicado antes. En sus páginas se pueden ver momentos de la vida familiar: desde la luna de miel de los duques de Alba hasta imágenes del rey Juan Carlos en el jardín del Palacio de Liria. Incluso la mascota de la casa, el loro Pepa, que sabía imitar la voz de la duquesa, forma parte de estos recuerdos. Una de las historias más sorprendentes es una partida de futbolín entre Cayetano y el príncipe Felipe, donde la intervención de la madre cambió el resultado del juego, dejando a los protagonistas con emociones intensas.
Memoria y legado
El lanzamiento del libro coincidió con una serie de actos conmemorativos por el centenario del nacimiento de Cayetana Fitz-James Stuart. En Sevilla se inauguró la exposición «Cayetana: Grande de España», donde se exhiben objetos personales y obras de arte vinculados a la duquesa. La organización estuvo a cargo de Eugenia Martínez de Irujo y entre los asistentes se encontró al rey Felipe VI. Próximamente, la ciudad acogerá conciertos de flamenco y un ciclo de conferencias gratuitas, mientras que el canal Canal Sur prepara el estreno del documental «Cayetana, la duquesa de todos», dedicado a esta efeméride.
El interés por la vida de la aristocracia española no disminuye, como confirman otras publicaciones. Por ejemplo, recientemente captó la atención del público el viaje del actor William Levy por Andalucía junto a su nueva pareja, como se relató en detalle en el reportaje sobre una escapada romántica por Granada. Historias como esta demuestran que la curiosidad por la vida privada de las familias conocidas sigue siendo alta.
Entre lo personal y lo público
En el libro, Cayetano Martínez de Irujo no se limita a hablar de su madre. También aborda su propia infancia y las relaciones con otros miembros de la familia, incluyendo episodios relacionados con Genoveva Casanova. La franqueza del autor ante temas complejos, incluyendo vivencias personales, aporta especial autenticidad a la obra. La atención al detalle, el sentido del humor y la autoironía convierten el libro no solo en un testimonio de época, sino en una crónica viva de la historia familiar.
Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, fue una de las mujeres más conocidas y con más títulos de España. Su vida abarcó casi todo el siglo XX y su influencia en la vida cultural y social del país sigue presente hoy en día. Destacó no solo por su linaje, sino también por su activa participación en la vida social, su pasión por el arte y su apoyo a las tradiciones nacionales. Sus descendientes continúan honrando su memoria participando en iniciativas sociales y culturales relacionadas con el nombre Alba.












