
Aumentan las críticas a Windows: los usuarios exigen cambios
En 2025, el futuro de Windows se ha convertido en uno de los temas más candentes dentro de la comunidad tecnológica. Pavan Davaluri, responsable del área de sistemas operativos de Microsoft, admitió que la compañía enfrenta retos importantes. Usuarios y desarrolladores expresan cada vez con mayor frecuencia su descontento con el funcionamiento del sistema operativo y la insistente incorporación de nuevas funciones basadas en inteligencia artificial.
Muchos destacan que Windows 11 no ha cumplido las expectativas. Las exigencias de hardware, la inestabilidad y las limitaciones en la personalización provocan frustración incluso entre los usuarios más fieles. Además, el sistema se ha vuelto menos cómodo para profesionales, algo que resulta aún más evidente ante el avance de la competencia de otras plataformas.
Problemas de Windows 11: desde la interfaz hasta la publicidad
Han pasado varios años desde el lanzamiento de Windows 11, pero las principales quejas sobre el sistema siguen igual. La interfaz continúa presentando inconsistencias y el rendimiento es inferior al de la versión anterior. También genera malestar el aumento de anuncios integrados y aplicaciones preinstaladas que resultan difíciles de eliminar.
Usuarios señalan que Microsoft utiliza cada vez más Windows como un canal para promocionar sus propios servicios. Esto genera nuevos errores tras cada actualización y contribuye a la desconfianza en la marca. A pesar de que terminó el soporte para Windows 10, su cuota de mercado sigue siendo alta, reflejando la reticencia de muchos a migrar a la nueva versión.
Microsoft promete revisar su estrategia de desarrollo
En respuesta a las críticas, representantes de Microsoft anunciaron su intención de cambiar el enfoque en el desarrollo de Windows. La compañía subraya que escucha las peticiones de los usuarios y está dispuesta a centrarse en mejorar la estabilidad, el rendimiento y la usabilidad del sistema. Se planea prestar especial atención a las herramientas profesionales y a las opciones para desarrolladores.
Microsoft reconoce que las promesas por sí solas no son suficientes. La empresa tiene previsto aumentar el número de especialistas en control de calidad y evitar la integración excesiva de inteligencia artificial en las funciones básicas del sistema. En los próximos años, los usuarios pueden esperar un enfoque más equilibrado en las actualizaciones y un regreso a la prioridad de los intereses de los usuarios finales.
Expertos opinan que solo los cambios reales pueden devolver la confianza en Windows y reforzar la posición de Microsoft en el mercado de sistemas operativos. Queda por ver hasta qué punto la compañía cumplirá sus promesas y si logrará cambiar la percepción sobre el futuro de Windows.












