
En la última década, varios países han registrado un notable aumento de superficies forestales en el planeta. Según los últimos datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), algunos Estados han logrado una expansión significativa de las zonas verdes, a pesar de los retos globales relacionados con la deforestación y la degradación de los ecosistemas.
China, Rusia e India encabezan esta clasificación. Sus programas nacionales de restauración forestal se han convertido en ejemplo para otras naciones que buscan frenar la desertificación y mejorar la situación ecológica.
China: reforestaciones a gran escala y proyectos ambiciosos
China sigue llevando a cabo una de las mayores iniciativas de forestación del mundo. Desde la década de 1970, el país ejecuta el proyecto de la «Gran Muralla Verde», diseñado para proteger las ciudades de la expansión de los desiertos de Gobi y Taklamakan. En los últimos diez años, han conseguido aumentar la superficie forestal en 1,7 millones de hectáreas.
Aunque no todos los árboles plantados logran sobrevivir, especialmente en regiones áridas, las autoridades mantienen el ritmo de los trabajos. Se prevé concluir el proyecto para 2050, con el objetivo de transformar radicalmente el paisaje de las provincias del norte y del oeste del país.
Rusia: nuevos enfoques en la restauración forestal
Rusia ocupa el segundo lugar en incremento de áreas forestales. En la última década, aparecieron casi un millón de hectáreas de nuevos bosques en el país. Desde 2018, se implementan programas estatales enfocados en aumentar la superficie de zonas verdes y restaurar áreas afectadas por incendios y tala.
Las iniciativas regionales, así como la participación de empresas privadas y movimientos de voluntarios, juegan un papel clave. Como resultado, Rusia fortalece su posición como uno de los mayores guardianes de los recursos forestales del planeta.
India: compromisos climáticos y objetivos nacionales
India ocupa el tercer lugar en ritmo de recuperación forestal. En diez años, la superficie boscosa aumentó en 191 mil hectáreas. Las autoridades del país se han propuesto restaurar 26 millones de hectáreas para 2030, en línea con acuerdos climáticos internacionales y prioridades ecológicas internas.
En India se aplican activamente métodos modernos de reforestación, se utilizan especies arbóreas locales y se involucra a la población en la plantación de árboles. Esto permite no solo expandir la superficie de los bosques, sino también mantener la biodiversidad.
Contexto global y retos
La restauración de los bosques se ha convertido en una de las tareas clave para muchos países que enfrentan las consecuencias de la deforestación, el cambio climático y la degradación del suelo. Además de China, Rusia e India, en la lista de líderes en incremento de áreas forestales figuran otros Estados, aunque sus resultados son notablemente inferiores.
Los expertos señalan que el éxito de este tipo de programas depende de un enfoque integral: no solo es importante plantar árboles, sino también garantizar su supervivencia y prevenir la tala ilegal. En algunas regiones, los resultados son ambiguos debido a condiciones climáticas adversas y a la escasez de recursos.
Por si no lo sabía: ¿qué es la FAO y por qué sus datos son importantes?
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, Food and Agriculture Organization) es una entidad internacional fundada en 1945 para combatir el hambre y mejorar la seguridad alimentaria global. La FAO recopila y analiza datos sobre la situación de la agricultura, los bosques, la pesca y los mercados alimentarios. La organización elabora recomendaciones para gobiernos, respalda la investigación científica y lleva a cabo proyectos para la restauración de ecosistemas. Sus informes se consideran algunas de las fuentes más autorizadas sobre tendencias globales en recursos naturales. Gracias a la labor de la FAO, la comunidad mundial accede a una visión objetiva de los cambios en los recursos forestales, lo que permite tomar decisiones más eficaces a nivel nacional e internacional. Además, la FAO fomenta el intercambio de experiencias entre países y apoya la adopción de métodos innovadores en la agricultura y la silvicultura. En los últimos años, la organización ha puesto un énfasis especial en el desarrollo sostenible y la preservación de la biodiversidad. Opera en más de 130 países y su sede central está en Roma. En 2025, la FAO sigue desempeñando un papel clave en la formulación de políticas ambientales y en el monitoreo de los bosques a nivel global.











