
En Barcelona comienza una nueva etapa para uno de los teatros más emblemáticos de España. El Gran Teatro del Liceu ha anunciado el nombramiento del maestro británico Jonathan Nott como director musical de la orquesta sinfónica. Esta decisión marca el final de una era de catorce años bajo la batuta de Josep Pons. Para la escena musical española, no se trata solo de un cambio de nombre en el cartel: es señal de posibles transformaciones en el repertorio, el estilo y el estatus internacional del teatro.
Nott asumirá oficialmente sus funciones al inicio de la próxima temporada. Su contrato es por cinco años, lo que brinda al teatro y al público tiempo para adaptarse y renovar expectativas. El anterior director, Pons, parte para dirigir una orquesta en Alemania, mientras su sucesor ya ha declarado que no pretende romper con las tradiciones, sino enamorar al público de la música en tan solo media hora. Esta estrategia puede suponer un soplo de aire fresco para el Liceu, conocido por su espíritu experimental y su respeto por la tradición clásica.
Primeros pasos
El debut de Nott como director principal tendrá lugar ya en abril. Subirá al podio durante la representación del ballet «Nijinsky» (Nijinsky by Neumeir), a cargo del Ballet de Hamburgo. En la próxima temporada, el maestro también dirigirá la célebre tetralogía de Wagner, que promete ser uno de los acontecimientos más destacados del año para los amantes de la ópera.
Nott destaca que no pretende imponer su voluntad al conjunto. Según él, se considera solo un eslabón más en una gran cadena donde cada integrante es fundamental. Este estilo de liderazgo puede transformar el ambiente dentro de la orquesta e influir en el proceso creativo. El nuevo director presta especial atención a la imagen internacional del teatro y busca que el Liceu suene no solo en España, sino también fuera de sus fronteras.
Personal y profesional
Antes de mudarse a Barcelona, Nott dirigía la Orquesta Sinfónica de Tokio. Su hogar desde hace casi tres décadas está en Lucerna (Suiza), pero ahora planea pasar en la capital catalana entre seis y siete semanas dos veces al año. El maestro no descarta que pronto adquiera una vivienda en Barcelona para integrarse plenamente en la comunidad local. Según Nott, su hija adolescente recibió con entusiasmo la posibilidad de trasladarse.
La carrera musical de Nott comenzó con el canto coral, y su primera pasión fue el escenario: incluso interpretó el papel de Lady Macbeth. Más tarde, el maestro se entregó por completo a la dirección orquestal. Recibir la propuesta para ponerse al frente de la orquesta del Liceu fue una sorpresa muy grata. Recuerda cómo hace un año asistió a la obra ‘Rusalka’ y en enero a la primera de ‘Tristán e Isolda’, quedando impresionado por la tradición teatral alemana. Al mismo tiempo, Nott no oculta su amor por la música francesa e italiana, y sueña con dirigir óperas de Puccini, que aún no ha tenido oportunidad de interpretar.
Elección y expectativas
El proceso de selección del nuevo director musical fue lo más transparente posible. La candidatura de Nott recibió el respaldo no solo de la dirección del teatro, sino también de los propios músicos. Para ello se creó una comisión especial, que evaluó a treinta aspirantes. Uno de los principales requisitos era que el candidato estuviera familiarizado con la orquesta y sus particularidades.
El propio Nott considera que los directores se dividen entre quienes construyen y quienes solo guían a los demás. Él se identifica con la primera categoría, lo que podría suponer cambios a largo plazo en el trabajo de la orquesta. La salida de Pons, a quien sus colegas describen como un profesional excepcional, es vista como un reto y una gran responsabilidad para el nuevo maestro. El británico no oculta que reemplazar a un líder así es una tarea muy compleja.
Nuevos horizontes
El cambio en la dirección del Gran Teatro del Liceu puede marcar el inicio de una nueva era para la vida musical de Barcelona. Nott ya ha expresado su deseo de actuar con la orquesta no solo en España, sino también en escenarios internacionales. Su método de trabajo se basa en el diálogo y el respeto por las tradiciones, aunque no teme experimentar con el repertorio.
En el teatro están convencidos de que la orquesta está a punto de emprender un viaje apasionante. La nueva dirección promete no solo conservar las mejores tradiciones, sino también aportar ideas renovadas. Para el público, es la oportunidad de presenciar cómo evoluciona uno de los principales símbolos culturales de Cataluña.











