
Durante la pausa internacional, el entrenador Arbeloa se encontró con solo siete jugadores totalmente disponibles en su plantilla. La mayoría de los futbolistas clave viajaron con sus selecciones, y las lesiones de cuatro jugadores redujeron aún más las opciones. Ante esta situación, el cuerpo técnico decidió no seguir el ejemplo de sus predecesores y, en vez de conceder un largo descanso, optó por intensificar el régimen de trabajo para los que se quedaron. Esta estrategia podría alterar el equilibrio de fuerzas en el equipo al final de la temporada, cuando la preparación física sea decisiva.
Entre los que permanecieron en Valdebebas hay tanto suplentes como nombres inesperados. Lunin no fue convocado por la selección de Ucrania, a pesar de que el país disputa los partidos de repesca para llegar al Mundial. Trent tampoco figura en la lista de Inglaterra, aunque suele ser citado. Carvajal, pese a no estar en la convocatoria de España, mantiene la esperanza de acudir al torneo mundial. A ellos se suman Carreras, Fran García y Asencio, quienes tampoco recibieron oportunidad en la escena internacional. Al mismo tiempo, Militao está cerca de reincorporarse y podría recibir el alta para competir tras la pausa.
Cambios en el proceso de entrenamiento
Arbeloa ha decidido reducir los días libres a solo dos para aumentar la intensidad de los entrenamientos. Esta medida contrasta con la política de Xabi Alonso, quien en situaciones similares en otoño concedía tres días de descanso a los que no iban convocados con sus selecciones. Un enfoque parecido intentó implementar también Carlo Ancelotti, aunque las lesiones y el calendario apretado no le permitieron llevarlo a cabo como quería. Ahora, con el tramo más exigente de la temporada por delante, Arbeloa apuesta por la máxima exigencia para quienes se han quedado, con el objetivo de equilibrar el estado físico de toda la plantilla.
Las lesiones siguen condicionando la situación del equipo. Courtois continúa recuperándose de una rotura muscular en el muslo, Rodrygo está fuera por una lesión de ligamento cruzado, Mendy trata una dolencia en el muslo, mientras Ceballos ya se entrena con el grupo y podría regresar en un par de semanas. Thiago Pitarch se ha integrado completamente al grupo y está listo para colaborar en las sesiones de entrenamiento. Según RUSSPAIN.COM, este método puede aportar ventaja al final de la temporada, cuando la frescura y la preparación de algunos jugadores serán especialmente determinantes.
Contraste con temporadas anteriores
En el pasado, los entrenadores solían optar por estrategias más suaves para evitar sobrecargar a los jugadores y permitirles recuperarse. Sin embargo, las circunstancias actuales exigen otras decisiones. Arbeloa ha preferido aumentar la exigencia en la preparación y no repetir la experiencia de sus colegas, para compensar la ausencia del grupo principal. Esta apuesta podría ser clave en la lucha por los títulos, ya que se acercan los partidos decisivos en los que cualquier detalle puede marcar la diferencia.
Es interesante que movimientos similares en el personal y cambios en el proceso de entrenamiento ya han tenido consecuencias importantes para los clubes. Por ejemplo, la salida de líderes y la modificación en el enfoque de la preparación fueron temas tratados en un reportaje sobre transformaciones a gran escala en el Real Madrid, donde se analizaron los riesgos y posibles escenarios de desarrollo—puedes conocer más detalles en el análisis sobre los cambios profundos en el club madrileño.
Retos para los que se quedan
Los futbolistas que permanecen en Valdebebas se ven obligados a trabajar con el doble de esfuerzo. Para ellos es una oportunidad de destacar y demostrar su importancia ante el cuerpo técnico. En un contexto donde la competencia por un puesto en el once inicial se vuelve más intensa, cada jornada de entrenamiento adquiere un valor especial. Este planteamiento puede llevar a descubrimientos inesperados y a la aparición de nuevos líderes en el equipo.
Al mismo tiempo, el aumento de la carga implica ciertos riesgos. La mayor intensidad puede derivar en nuevas lesiones, especialmente si los jugadores no logran recuperarse por completo de dolencias anteriores. Sin embargo, todo indica que Arbeloa está dispuesto a asumir ese riesgo para lograr el mejor resultado posible en el tramo final de la temporada.
Arbeloa es un exdefensor y capitán que, tras poner fin a su carrera como jugador, dio el salto rápidamente al banquillo. Su estilo de gestión se caracteriza por la firmeza y la atención al detalle. En los últimos años se ha consolidado como un técnico capaz de tomar decisiones poco convencionales en situaciones complejas. Esta temporada, su estrategia se centra en que el equipo llegue a los partidos decisivos en la mejor forma posible, pese a las bajas y un calendario exigente. Este enfoque le granjea respeto entre jugadores y expertos, y sus decisiones suelen ser tema de debate en el entorno futbolístico.












