
La Casa Real española y los círculos aristocráticos celebran una noticia emocionante: Victoria López-Quesada y su esposo, Enrique Moreno de la Cova, esperan la llegada de su primer hijo. Este acontecimiento es un hermoso capítulo en su historia de amor, apenas un año después de su fastuosa boda, en la que el propio rey Felipe VI fue el invitado de honor. La noticia sobre el embarazo de la ahijada favorita del monarca se filtró a la prensa y ahora todos esperan con expectación el mes de marzo, cuando nacerá el bebé. La pareja, por el momento, mantiene en secreto el sexo del futuro heredero.
Según fuentes cercanas a la familia, Victoria lleva el embarazo de maravilla y se encuentra de excelente ánimo. Para sus padres, Pedro López-Quesada y Cristina Borbón-Siciliana, este niño será su primer y esperado nieto. Sin embargo, para los padres de su esposo, el conocido ganadero Enrique Moreno de la Cova y la artista Cristina Ibarra, no será su primera experiencia como abuelos; su hija Cristina ya es madre de una familia numerosa.
Contra todo pronóstico, el matrimonio no hizo que Victoria López-Quesada renunciara a sus ambiciones profesionales. Ella sigue construyendo su carrera con determinación. En su perfil de LinkedIn, se describe como una profesional orientada a objetivos, apasionada por proyectos de impacto social y capaz de trabajar eficazmente en entornos dinámicos. Experta en relaciones públicas, ha trabajado en el Comité Olímpico Internacional. Su vínculo con el deporte es muy profundo: durante más de diez años practicó equitación y llegó a ser campeona de España en baloncesto. En su trayectoria también destaca el puesto de gerente VIP en Oxer Sport, empresa especializada en eventos ecuestres, así como la fundación del emprendimiento social Anansi Africa, que apoya a las mujeres en Ghana mediante la venta de productos artesanales tradicionales.
En el último año y medio, Victoria se ha dedicado a trabajar como gestora de proyectos en ProFuturo. Se trata de un ambicioso programa de educación digital enfocado en mejorar la calidad de la enseñanza a niños de grupos vulnerables en países como Benín y Senegal. A pesar de su apretada agenda, ocasionalmente asiste a eventos sociales. Uno de estos fue el desfile de la nueva colección de Rocío Peralta, celebrado en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla.
Cabe recordar que la boda de Victoria y Enrique se celebró el año pasado en la finca Soto de Mozanaque. La novia confió la creación de su vestido nupcial al diseñador Lorenzo Caprile, siguiendo el ejemplo de su propia madre. La ceremonia reunió a lo más destacado de la aristocracia española y a miembros de la familia real, entre ellos su padrino, la infanta Elena y Cristina, así como la reina Sofía. Entre los invitados se encontraban su amiga cercana Teresa Urquijo, Irene Urdangarin y la prima de Victoria, Federica. La única ausente en la celebración fue la reina Letizia, quien en ese momento se encontraba en París apoyando a los deportistas españoles en los Juegos Paralímpicos.












