
Este año las fiestas navideñas en España estarán marcadas por un auténtico ambiente invernal. Ya desde principios de la semana se ha notado un descenso significativo de las temperaturas en todo el país, pero será el 25 de diciembre el día más frío. En las regiones del norte y este, los termómetros caerán entre 5 y 10 grados por debajo de los valores habituales para diciembre. Las heladas nocturnas afectarán a la mayor parte del interior, y durante el día muchas ciudades no superarán los 10°C. En algunas localidades del norte, la temperatura no llegará ni siquiera a los 5°C.
Los meteorólogos advierten: esta Navidad será verdaderamente invernal. Esto será especialmente evidente para los habitantes de la mitad norte del país y de la costa mediterránea. En estas zonas se espera la caída más brusca de las temperaturas, así como la posibilidad de nevadas, que podrían afectar no solo a las zonas de montaña, sino también a las llanuras.
Nieve y heladas
La mayor probabilidad de precipitaciones en forma de nieve se prevé para las zonas montañosas de la Cordillera Cantábrica, así como para las provincias del norte de Cataluña y Aragón. En Cataluña y Baleares son probables lluvias, que se transformarán en nieve en las montañas. En algunas zonas, la nieve podría aparecer incluso a cotas de entre 500 y 800 metros, un nivel bastante bajo para esta época del año.
Los meteorólogos prestan especial atención al noreste del país. Se esperan las nevadas más intensas en las provincias de Girona, Lleida, así como en las estribaciones de Barcelona y Huesca. En las montañas de los Pirineos, la capa de nieve podría aumentar entre 10 y 15 centímetros. En otras zonas, como Zaragoza y Teruel, las nevadas serán menos significativas, pero aún así podrían teñir el paisaje de blanco.
Influencia del aire ártico
La causa de este cambio brusco de tiempo ha sido una potente ola de aire ártico que avanza hacia la península ibérica. Los procesos atmosféricos en Europa provocaron la formación de un anticiclón sobre Escandinavia, abriendo paso a masas de aire frío del norte. Además, las áreas de baja presión entre Cerdeña (Sardegna) y las Islas Baleares, así como en la zona del mar de Alborán, intensificaron la entrada de aire húmedo desde el mar, lo que incrementa la probabilidad de nevadas en las regiones orientales del país.
Como resultado de la combinación de frío y humedad, la probabilidad de nevadas en Cataluña y Aragón aumenta considerablemente. En ciudades como Lleida, Zaragoza, Huesca y Teruel, las temperaturas nocturnas pueden descender hasta cero grados o incluso menos. En las montañas de los Pirineos, la mañana del 25 de diciembre se esperan heladas de hasta –10°C.
Pronóstico para los próximos días
Tras la Navidad la situación comenzará a cambiar gradualmente. A partir del 26 de diciembre, los meteorólogos prevén un lento aumento de las temperaturas, aunque el frío diurno se mantendrá en las regiones centrales y del norte. Las heladas nocturnas serán cada vez menos frecuentes, pero no desaparecerán por completo hasta el final de la semana. Las zonas interiores del país seguirán bajo la influencia del clima invernal, y las temperaturas máximas permanecerán por debajo de los valores medios para esta época del año.
A pesar del paulatino ascenso de las temperaturas, los ciudadanos deben prepararse para que el frío persista y no se descartan nevadas en algunas regiones. La semana de Navidad de 2025 promete quedar en el recuerdo como una de las más frías de los últimos años.











