Este año, las tradiciones navideñas de la familia real española experimentarán cambios significativos. Tras muchos años de grandes reuniones familiares, los monarcas han decidido celebrar estas fiestas en un entorno más íntimo. Por primera vez en mucho tiempo, solo una pequeña parte de la familia se reunirá en la residencia de La Zarzuela, mientras que el resto se organizará en grupos separados para pasar la Navidad en diferentes países y ciudades.
La celebración principal tendrá lugar junto al actual rey Felipe VI, la reina Letizia y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía. A ellos se sumarán únicamente dos invitados: la madre de la reina, Paloma Rocasolano, y su pareja, el empresario británico Marcus Brandler. La velada se desarrollará en un ambiente tradicional, pero sin el habitual despliegue ni la numerosa presencia de familiares. El padre de Letizia, Jesús Ortiz, acudirá solo después de las fiestas, para reunirse con la familia el Día de Reyes y compartir el tradicional roscón.
Desplazamientos familiares
El segundo grupo lo forman las infantas Cristina y Elena, que no quieren dejar a su padre, el exrey Juan Carlos, solo durante las fiestas. Tienen previsto reunirse con él, bien en Abu Dabi, donde reside en los últimos años, o en Suiza, donde suele estar su antigua amiga Marta Gayá. A ellas pueden sumarse los hijos de las infantas: Froilán, Victoria Federica, Juan, Pablo, Miguel e Irene Urdangarin. Sin embargo, los planes podrían cambiar por motivos personales: Iñaki Urdangarin y su pareja, Ainhoa Armentia, podrían celebrar las fiestas por separado, lo que afectaría al grupo final.
Esta separación supone una nueva etapa en la vida de la familia real, donde las relaciones personales y las circunstancias influyen cada vez más en las tradicionales reuniones. En los últimos años han surgido numerosas discrepancias entre los parientes, lo que también ha modificado la manera en que celebran las fiestas.
Las tradiciones de la reina Sofía
El tercer escenario navideño está relacionado con la reina Sofía. Prefiere celebrar la Navidad siguiendo sus propias costumbres y no se une a la familia principal en la víspera, pese a residir en la misma casa. Sofía pasará la noche junto a su hermana, la princesa Irene de Grecia, y además llamará por teléfono a sus parientes en Grecia. Sin embargo, después de la Navidad se reunirá con su hijo, ya que nunca falta a la tradicional Misa de la noche del 25 de diciembre.
Este enfoque hacia la celebración subraya la individualidad de cada miembro de la familia y su deseo de preservar tradiciones propias. A pesar de la distancia, todos procuran mantener el contacto y encontrar momentos para reunirse, aunque no siempre estén todos presentes.
El impacto de las nuevas memorias
En medio de los cambios en las relaciones familiares, recientemente se publicó las memorias del ex rey Juan Carlos I tituladas «Reconciliación». En el libro comparte recuerdos personales y habla de los momentos difíciles dentro de la familia, incluyendo su relación con su hijo Felipe VI, la reina Letizia, Sofía y otros parientes. La publicación generó un amplio debate y volvió a poner el foco en la vida privada de la monarquía.
Este año, la familia real española adopta un nuevo formato de celebración, que resalta los lazos personales y las preferencias individuales. A pesar de ser un grupo más reducido y sin las tradicionales reuniones multitudinarias, cada miembro se esfuerza por mantener el espíritu navideño y apoyar a sus seres queridos.
Si no lo sabía, Juan Carlos I fue rey de España hasta que abdicó en 2014 a favor de su hijo Felipe VI. En los últimos años reside fuera del país, principalmente en Abu Dabi. La reina Sofía, esposa de Juan Carlos, es conocida por su compromiso con la tradición y la labor solidaria. La princesa Leonor es la heredera del trono español y la infanta Sofía es su hermana menor. La familia Borbón es considerada una de las dinastías más antiguas de Europa.












