
La cadena de restaurantes La Mafia se sienta en la mesa, fundada en Aragón y reconocida en toda España, ha anunciado el cambio de nombre tras 25 años de actividad. Ahora, los locales operarán bajo la marca La Famiglia. Esta decisión es fruto de un largo proceso de debate, en el que coincidieron los objetivos estratégicos de la empresa y factores externos relacionados con la percepción del nombre anterior.
Motivos del cambio
La empresa considera el cambio de marca como parte de su plan estratégico: el objetivo es fortalecer la identidad y respaldar el crecimiento futuro. A lo largo de los años, la cadena ha crecido hasta contar con más de 85 restaurantes y cerca de 2.000 empleados, y los planes de nuevas aperturas solo confirman la ambición del negocio. Sin embargo, el cambio coincide con una vieja polémica relacionada con el uso de la palabra «mafia» en el nombre. En febrero, la Embajada de Italia en España instó a modificar la marca, lo que fue un incentivo adicional para revisar la imagen.
Historia del conflicto
El debate sobre la idoneidad del anterior nombre se ha presentado en varias ocasiones. La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) anuló la marca La Mafia se sienta en la mesa, argumentando que hacía referencia directa a una organización criminal real. El argumento de la empresa, que defendía que para el público español la palabra «mafia» tenía un matiz más cultural que delictivo, no fue aceptado. Ya en 2018, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó una resolución similar, subrayando que el término se asocia con criminalidad, tráfico de drogas, corrupción y blanqueo de capitales. Así, las autoridades concluyeron que la marca transmitía una connotación no deseada.
El sentido del nuevo nombre
El cambio de nombre a La Famiglia es visto por la compañía como un paso hacia la renovación, sin afectar la esencia del proyecto. Según la dirección, el concepto de famiglia va más allá de los lazos de sangre e incluye a los amigos y al entorno cercano. La nueva marca pretende subrayar la atmósfera de hospitalidad y unidad que la cadena ha buscado mantener a lo largo de toda su historia. Al mismo tiempo, la empresa destaca que los cambios son solo externos: la calidad de la cocina, el servicio y el enfoque hacia el cliente se mantendrán igual.
Período de transición
El proceso de cambio de marca duró aproximadamente un año y contó con la participación de franquiciados, socios y empleados. No fue una decisión espontánea: la compañía abordó el asunto de manera sistemática para preservar la notoriedad y la confianza de los clientes. Cabe destacar que el cambio de nombre no supondrá interrupciones en el servicio: todos los restaurantes seguirán funcionando con normalidad y la próxima inauguración en el barrio madrileño de Velázquez ya se realizará con la nueva marca La Famiglia.
¿Qué cambiará para los clientes?
Para los clientes habituales, los cambios serán principalmente visibles en los letreros y la decoración. La esencia del negocio, el menú y los estándares de servicio seguirán siendo los mismos. La compañía recalca que no se trata de lanzar un nuevo proyecto, sino de cambiar el nombre comercial. En breve, todos los locales de la cadena adoptarán la nueva marca y los clientes podrán seguir contando con el nivel de servicio y la atmósfera habituales.
Así, La Mafia se sienta en la mesa cierra una etapa importante de su historia y comienza una nueva bajo el nombre de La Famiglia, manteniendo sus valores y principios fundamentales.












