
Las autoridades de Cataluña ponen en marcha un ambicioso programa para garantizar el suministro ininterrumpido de agua en caso de cortes de electricidad u otras situaciones de emergencia. El nuevo plan, desarrollado por la Agència Catalana de l’Aigua (ACA), prevé la creación de reservas e infraestructura para que los residentes de la región puedan contar con agua al menos durante 24 horas, incluso en caso de un corte total de suministro eléctrico.
La razón de estas medidas fue un incidente ocurrido hace un año, cuando unas 400.000 personas en el área metropolitana de Barcelona se quedaron sin agua debido a una interrupción del suministro eléctrico de 12 horas. Según Sílvia Paneque, responsable de territorio, vivienda y transición ecológica en el gobierno de Cataluña, el objetivo es evitar la repetición de este tipo de situaciones y garantizar la estabilidad de los servicios esenciales. Para ello, se prevé regular la presión en las redes, utilizar generadores móviles y construir depósitos de agua adicionales.
Capacidad de reserva y protocolos
El director de la ACA, Josep Lluís Armenter, considera que garantizar 24 horas es el estándar mínimo que debe asegurarse en cada municipio. Señala que, para ello, son necesarios sistemas de suministro eléctrico autónomos, de modo que, incluso en situaciones de grandes fallos, el abastecimiento y la depuración de agua no se detengan. Una parte fundamental de la estrategia será mejorar la comunicación entre los servicios y operadores, así como una clara comprensión de la logística para la entrega de combustible a los generadores.
El director de la ACA, Daniel Meroño, añade que la entidad ya ha desarrollado seis protocolos de respuesta para distintos tipos de amenazas: desde la pérdida de comunicaciones y fallos en el transporte hasta cortes de electricidad y evacuación de centros de trabajo. En el marco del análisis, se estudiaron 47 categorías de riesgos con el objetivo de establecer un sistema eficaz de respuesta y comunicación en situaciones de crisis.
Inversiones y proyectos prioritarios
En los próximos años, la ACA prevé invertir unos 6,8 millones de euros en equipar las principales estaciones depuradoras —como las EDAR de Abrera, Caldes de Montbui, Granollers, Sant Feliu de Llobregat y Vic— con generadores de reserva y almacenes de combustible. Estas instalaciones consumen anualmente casi 97.000 megavatios-hora de energía eléctrica y se consideran críticas para la región.
Adicionalmente, están previstas inversiones en comunicaciones seguras a través de la red Xarxa RESCAT. Se han destinado 20.000 euros para la compra de nuevos terminales, y el mantenimiento anual supondrá otros 60.000 euros. Tras completar la modernización, la ACA dispondrá de 135 dispositivos de comunicación de última generación para situaciones de emergencia.
Apuesta por la autonomía y las energías renovables
Como parte de la nueva estrategia, se pone especial énfasis en el desarrollo de la propia generación de energía. Actualmente ya están operando plantas solares en 221 estaciones depuradoras, con una capacidad conjunta de 12,4 megavatios, que producen alrededor de 14 gigavatios-hora al año. Las autoridades subrayan que estas instalaciones deben seguir funcionando incluso en situaciones de crisis.
Paralelamente a la infraestructura hídrica, en Cataluña se llevan a cabo otras iniciativas sociales. Por ejemplo, recientemente las autoridades regionales han puesto en marcha pagos automáticos para las familias que esperan ayudas por cuidados, lo que también está relacionado con el aumento de la resiliencia frente a situaciones imprevistas. Más información sobre los nuevos pagos y cambios para los residentes de la región está disponible en el artículo sobre el lanzamiento de compensaciones automáticas para familias necesitadas.












