
En España estalló un escándalo tras el despido de un abogado que llevaba más de treinta años trabajando en la estructura de Mapfre. La empresa aceptó pagarle 1,15 millones de euros después de que él denunciara un posible caso de nepotismo en el nombramiento de un directivo en una empresa conjunta con participación del ayuntamiento de Alcalá de Henares. La decisión sobre la indemnización se tomó justo antes del inicio de la vista judicial, donde el exempleado sostenía que su despido fue una represalia por presentar una denuncia interna.
Denuncia interna y consecuencias
La raíz del conflicto está relacionada con la contratación en 2020 del hijo de uno de los consejeros de Mapfre como subdirector en la empresa Cementerio Jardín de Alcalá de Henares, donde el 51% pertenece al municipio y el 49% a una filial de Mapfre. Al cabo de un año, el joven empleado fue ascendido a director y recibió un doble aumento salarial. Según el exsecretario del consejo de administración, el procedimiento de selección fue meramente formal: el concurso se realizó para un candidato específico y los miembros del comité dependían de su padre.
Tras la adopción de una política anticorrupción en la empresa en diciembre de 2024, el abogado utilizó la nueva ley de protección de informantes y presentó una denuncia formal. Un mes después fue despedido y su intento de regresar a la oficina terminó con la intervención del servicio de seguridad. Durante el año posterior al incidente, el exempleado sufrió graves consecuencias para su salud y continúa en tratamiento.
Reacción de Mapfre y de las autoridades
Mapfre y la administración de Alcalá de Henares se negaron a revelar los detalles del concurso o a explicar si se cumplieron los requisitos de transparencia e igualdad de acceso. En una declaración oficial, Mapfre afirma que el despido no está relacionado con la denuncia y que todas las comunicaciones sobre irregularidades siempre se investigan por los cauces establecidos. Sin embargo, la pregunta de por qué la empresa aceptó una indemnización tan elevada quedó sin respuesta.
El ayuntamiento, por su parte, declaró que no controla la gestión diaria de la empresa y que no dispone de toda la información sobre las decisiones de personal tomadas en 2020–2021. El exalcalde, ahora diputado, responsabilizó al socio privado, subrayando que fue Mapfre quien tanto impulsó el despido como propuso el nombramiento del directivo.
Consecuencias para los denunciantes
La historia se hizo pública en un acto en Madrid dedicado a la protección de los denunciantes. Un exabogado de Mapfre contó que tras la denuncia perdió 15 kilos y se vio obligado a tomar medicación. Según su testimonio, la presión por parte del empleador se mantuvo hasta el último momento. La Ley de Protección de los Denunciantes, aprobada en España hace tres años, prohíbe cualquier tipo de represalia contra quienes presentan denuncias, aunque en la práctica la protección suele ser solo formal.
El escándalo por el despido y la indemnización en Mapfre se ha convertido en uno de los casos más notorios de aplicación de la nueva ley. Las cuestiones sobre la transparencia y la responsabilidad en las empresas mixtas con participación municipal siguen sin resolverse. Historias similares ya han sido objeto de investigaciones, como en el caso de la indagación privada del caso ERE, reportado previamente en el artículo sobre la contratación de Leire Díez para buscar vínculos con Villarejo.












