
En el Senado de España estalló un intenso debate en torno a la investigación del accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), donde en enero de 2026 murieron 46 personas. El presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, se encuentra bajo fuerte presión de representantes del Partido Popular, quienes acusaron a la compañía de ocultar pruebas y exigieron su dimisión inmediata. A pesar de las duras declaraciones de la oposición, el jefe de Adif rechazó tajantemente las acusaciones y afirmó que no tiene intención de dejar el cargo, subrayando su responsabilidad en esclarecer las causas de la tragedia y garantizar la seguridad de la red ferroviaria.
Acusaciones y reacciones
El senador Juan José Sanz Vittorio, del Partido Popular, acusó a Adif durante la comisión de investigación sobre el estado de la infraestructura ferroviaria de años de irregularidades y de falta de control en el tramo de Adamuz de la línea Madrid–Sevilla. Según explicó, en un tramo de 500 metros se detectaron cinco grietas, y la investigación de la Guardia Civil y de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) apunta a una posible rotura del raíl o de su soldadura como causa del siniestro. El choque de los trenes Iryo y Alvia provocó el mayor desastre ferroviario en España desde la liberalización del transporte de pasajeros.
Detalles de la investigación
Durante el debate, los senadores abordaron la cuestión del reemplazo del riel en la zona del accidente sin notificar previamente a la jueza encargada de la investigación. Luis Pedro Marco de la Peña explicó que el reemplazo se realizó por recomendación de la CIAF y a 1,5 km del lugar de la tragedia. Subrayó que las acciones de Adif tenían como objetivo restablecer la circulación y no requerían una autorización judicial específica, ya que se ajustaban a los procedimientos habituales. No obstante, el presidente de la empresa reconoció que la justificación técnica del reemplazo no fue comunicada a tiempo a todos los involucrados en el proceso, pero rechazó cualquier acusación de obstaculización de la investigación.
Preservación de pruebas y cuestiones técnicas
Adif insiste en que todos los elementos que podrían ser relevantes para la investigación fueron retirados y puestos bajo custodia de la Guardia Civil. Según Marco de la Peña, si la empresa no hubiera recogido estos fragmentos una vez terminados los trabajos de los especialistas de la CIAF y la policía, se habrían podido perder. También señaló que actualmente no existen sistemas automáticos capaces de detectar con antelación este tipo de defectos en los rieles. La inspección de las soldaduras en el tramo de Adamuz estuvo a cargo de las empresas contratistas Redalsa y Ayesa, pero el segmento sospechoso no fue seleccionado para el control ultrasónico.
Contexto y consecuencias
Las preguntas dirigidas a Adif no sólo se refieren a las soluciones técnicas, sino también a la transparencia en la cooperación con los organismos de investigación. La empresa está dispuesta a considerar recomendaciones para reforzar el control y modificar los procedimientos de inspección de las vías. El tema de la seguridad de la infraestructura ferroviaria y la responsabilidad de las empresas estatales vuelve a ser objeto de debate público: anteriormente ya se habían producido discusiones similares en otras regiones, como ocurrió durante los debates sobre los riesgos para la defensa nacional, de lo que se informó detalladamente en el reportaje sobre la presión a la defensa española y las críticas de Estados Unidos.












