
En Barcelona, la jueza encargada del caso sobre la posible colaboración en la huida de Carles Puigdemont ha retirado todos los cargos contra tres agentes de los mossos d’esquadra. La decisión de archivar el caso se ha tomado tras dos años de investigación, durante los cuales no se encontraron pruebas de su implicación en la organización de la huida del ex dirigente de Cataluña. La jueza señaló que ninguno de los hechos presentados confirma la existencia de un pacto entre los policías y Puigdemont, y que tampoco existen indicios de contacto entre ellos el día del incidente.
Los hechos ocurrieron el 8 de agosto de 2024, cuando Puigdemont, bajo amenaza de arresto, apareció inesperadamente en un acto multitudinario en Barcelona y luego desapareció del radar policial. Según el tribunal, los tres mossos d’esquadra se encontraban en la zona de paseo de Lluís Companys, donde se celebraba el evento, pero su presencia no estuvo acompañada de ninguna acción que pudiera indicar colaboración en la fuga. La jueza subrayó que en las grabaciones de video se les ve sin uniforme, sin armas y sin desempeñar funciones operativas.
Durante la investigación, ningún testigo declaró haber visto apoyo material por parte de los policías sospechosos. Al mismo tiempo, un informe interno de la policía sugería que los mossos d’esquadra supuestamente acompañaron a Puigdemont y le proporcionaron protección. Sin embargo, el tribunal concluyó que estos agentes no tenían autoridad para realizar detenciones por cuenta propia y que no recibieron órdenes de sus superiores. La jueza destacó además que el código penal no prevé sanción por pasividad en situaciones de este tipo, salvo que se demuestre una ayuda activa.
El caso generó una amplia repercusión pública y puso en duda la confianza en la policía catalana. Los tres mossos d’esquadra fueron suspendidos temporalmente del servicio mientras dure la investigación. La decisión judicial contempla la posibilidad de recurso por parte de las acusaciones particulares, entre las que figuran Vox y Hazte Oír. Cabe señalar que procesos mediáticos similares por actuaciones de las fuerzas de seguridad ya han sido objeto de debate en España en más de una ocasión —por ejemplo, en Madrid se examinó recientemente un caso de vigilancia sobre el ex tesorero del PP, donde testigos clave declararon ante el tribunal (más detalles sobre las audiencias del caso Kitchen).
En la resolución final, la juez subrayó que no se detectó correspondencia, llamadas telefónicas ni ninguna otra forma de comunicación entre los mossos d’esquadra y Puigdemont. La investigación no halló ningún indicio que pudiera sugerir una evasión deliberada de sus funciones o un intento de ocultar el paradero del ex presidente. Por tanto, en este momento se han retirado todos los cargos contra los agentes, y su futuro profesional dependerá de los posibles recursos.











