
En 2026, el mercado automovilístico español se enfrenta a una decisión difícil: dos llamativos SUV coupé, el Peugeot 408 y el Cupra Formentor, compiten directamente por captar la atención de los conductores. Ambos prometen mucho más que ser un simple medio de transporte: establecen nuevos estándares en un segmento donde el diseño y la tecnología son factores clave. Para el comprador, no se trata solo de una cuestión de gustos, sino de una decisión que puede influir en la comodidad diaria y en la experiencia de conducción.
El Peugeot 408, actualizado para este año, destaca de inmediato entre sus rivales. El fabricante francés apuesta por la exclusividad: el modelo estrena un diseño renovado, nuevos materiales interiores y un equipamiento electrónico ampliado. Por su parte, el Cupra Formentor, buque insignia de la marca española, no se queda atrás en ambición: tras el restyling de 2024, refuerza su identidad y mantiene el liderazgo de ventas en su categoría con firmeza.
Diseño y espacio
El Peugeot 408 impresiona por sus dimensiones: casi 4,7 metros de largo, 1,85 de ancho y 1,48 de alto. El habitáculo resulta espacioso, especialmente en los asientos traseros, donde incluso los pasajeros altos no tendrán que renunciar al confort. A pesar de la silueta inclinada del techo, hay espacio suficiente para la cabeza, y el maletero de 536 litros (o 471 litros en la versión híbrida) permite viajar sin preocuparse por el exceso de equipaje.
El interior está dominado por el exclusivo i-Cockpit: un volante compacto, un panel de instrumentos digital y una pantalla multimedia de 10 pulgadas. Los materiales de acabado, que van desde alcántara hasta cuero Nappa y aluminio, subrayan el estatus premium del modelo. Visualmente, el habitáculo luce moderno y tecnológico, algo especialmente valorado por los conductores jóvenes y los aficionados a la innovación.
El Cupra Formentor cuenta con sus propias ventajas. Sus dimensiones son ligeramente más compactas: 4,45 metros de largo, 1,84 de ancho y 1,52 de alto. Sin embargo, tras la actualización el diseño se ha vuelto más agresivo, con una óptica LED distintiva y los característicos triángulos en la firma lumínica. El interior utiliza materiales de calidad, aunque la atmósfera resulta menos futurista que la de su competidor. A cambio, el sistema multimedia con pantalla de 12,9 pulgadas y un procesador rápido ofrece comodidad y funcionalidad, mientras que el panel de instrumentos digital de 10,25 pulgadas no se queda atrás en información.
Tecnología y motores
El Peugeot 408 está completamente electrificado, con versiones disponibles híbrida ligera, híbrida enchufable y una variante totalmente eléctrica. La versión híbrida básica Hybrid e-DCS6 combina un motor turboalimentado de 1,2 litros con un sistema de 48 voltios, entregando 145 CV y obteniendo la etiqueta ecológica ECO. El híbrido enchufable 240 e-DCS7 desarrolla 240 CV y es capaz de recorrer hasta 85 km en modo eléctrico en ciudad, mientras que el e-408 eléctrico con una batería de 58,2 kWh ofrece una autonomía de hasta 453 km según el ciclo WLTP.
El Cupra Formentor ofrece una gama más amplia de motorizaciones, aunque no cuenta con una versión totalmente eléctrica. La oferta incluye un diésel 2.0 TDI (150 CV), motores de gasolina 1.5 TSI (150 CV) y 2.0 TSI (204, 265 y 333 CV), así como dos híbridos enchufables eHybrid (204 y 272 CV) con autonomía eléctrica de hasta 125 y 116 km respectivamente. Para los amantes de lo clásico hay caja de cambios manual, y para quienes buscan confort, la automática DSG y tracción total en las versiones más altas.
En cuanto al equipamiento, el Formentor no se queda atrás: de serie incorpora llantas de 18 pulgadas, climatizador de tres zonas, volante deportivo, faros LED y sistema de acceso sin llave. El Peugeot 408 apuesta por la tecnología y materiales premium, aunque aún no ha revelado los precios de la versión renovada, mientras que el Formentor parte desde 33.262 euros con descuento aplicado.
¿Comodidad o dinamismo?
La principal diferencia entre estos modelos reside en el carácter de conducción. El Peugeot 408 está pensado para trayectos tranquilos en carretera: la suspensión es equilibrada y la dirección ágil, pero no incita a una conducción agresiva. Es la elección ideal para quienes valoran la tranquilidad en el habitáculo y la suavidad de marcha, especialmente en viajes largos.
El Cupra Formentor, por el contrario, está diseñado para quienes buscan emociones al volante. Su maniobrabilidad es precisa, las reacciones en curvas son instantáneas y la suspensión está ajustada para mantener el contacto con la carretera incluso a altas velocidades. En las curvas, el Formentor se comporta más como un sedán deportivo que como un SUV convencional, algo que los fanáticos de la conducción dinámica aprecian especialmente.
Sin embargo, el Formentor ofrece un espacio limitado en las plazas traseras y el maletero es inferior al de su rival francés: 450 litros en la versión estándar y 345 litros en los híbridos. Aun así, para muchos compradores esto no será un factor decisivo si anteponen el placer de conducción.
La elección para España
El mercado español tradicionalmente prefiere coches con diseño llamativo y carácter deportivo, lo que explica el éxito del Cupra Formentor. Sin embargo, el creciente interés por las tecnologías ecológicas y el confort convierte al Peugeot 408 en un serio aspirante al liderazgo del segmento. Ambos automóviles ofrecen una experiencia única, y la decisión entre ellos depende de las prioridades personales: dinamismo y emoción o tranquilidad y tecnología.
En 2026, precisamente este tipo de modelos marcan nuevas tendencias en las carreteras de España, donde el estilo, la innovación y la individualidad superan los estándares habituales. En los próximos meses, se espera que la competencia entre Peugeot y Cupra se intensifique aún más, y que los compradores tengan todavía más motivos para reflexionar antes de decidirse por una compra.
La marca Cupra, nacida como la división deportiva de SEAT, ha logrado ganarse la confianza de los conductores españoles en muy poco tiempo. El Formentor fue el primer proyecto independiente de la marca y rápidamente se convirtió en símbolo de dinamismo y de un enfoque moderno en la fabricación de automóviles. En 2025, el modelo se renovó incorporando nuevas tecnologías y diseño, lo que le permitió consolidar su posición en el mercado. Hoy, el Formentor no es solo un coche, sino el reflejo del deseo de individualidad y la pasión por conducir, algo especialmente valorado en España.












