
La región española de Extremadura, conocida por sus parques naturales y su rico patrimonio histórico, alberga multitud de rincones escondidos. Entre ellos se encuentran pequeñas localidades que, a pesar de su escasa población, son auténticas joyas rurales que merecen la atención de los viajeros. Surge una pregunta natural: ¿cuál de ellas ostenta el título de la menos poblada? Este pueblo, donde viven menos de cien personas, es un ejemplo destacado de cómo la autenticidad y la vida rural siguen presentes en tierras extremeñas.
El corazón de Cáceres: Pedroso de Acim
Entre los numerosos municipios de las provincias de Cáceres y Badajoz, Pedroso de Acim lidera en cuanto al menor número de habitantes. Esta localidad se sitúa en la zona norte de Cáceres, a unos 60 kilómetros de la capital provincial y cerca de la histórica ciudad de Coria. Se encuentra enclavada en una tranquila región al pie de la Sierra de Gata. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística de 2024, aquí residen apenas 92 personas de manera permanente. El lugar destaca por su idílico entorno rural, los paisajes de dehesas y robledales, y es uno de los mejores ejemplos de pequeñas comunidades extremeñas que resisten con firmeza al proceso de despoblación.
Qué ver en el rincón más pequeño de la región
Aunque Pedroso de Acim es pequeño, no deja de sorprender a sus visitantes con interesantes lugares para descubrir. Aquí tienes algunas ideas de lo que no te puedes perder en este pueblo. El principal atractivo turístico es el Monasterio de Palancar, fundado en el siglo XVI por San Pedro de Alcántara, conocido como el monasterio más diminuto del mundo. En honor al santo, en la plaza principal se erige un monumento. La propia Plaza Mayor es el corazón del municipio y punto de encuentro de los vecinos, donde también se sitúa el edificio del ayuntamiento. En las afueras se encuentra la ermita de Santa Bárbara, a la que se puede llegar caminando, y uno de los elementos arquitectónicos más emblemáticos es la Torre del Reloj.
Un ritmo de vida lejos del bullicio
Vivir en Pedroso de Acim significa disfrutar de la calma, donde la cercanía entre vecinos es parte esencial del día a día. Aquí la vida transcurre sin prisas, lejos del ruido y el estrés de las grandes ciudades, lo que favorece la convivencia y el contacto directo con la naturaleza. Aunque su infraestructura es modesta, este lugar permite reconectar con las tradiciones y gozar de una calidad de vida basada en la sencillez. La proximidad a la famosa Ruta de la Plata (Ruta de la Plata), que históricamente unía el sur de Andalucía con el norte de España atravesando Castilla y León y Asturias, ofrece oportunidades para el senderismo y la exploración de paisajes naturales, convirtiéndolo en una opción atractiva tanto para vivir como para descansar.
Récord de superficie: el enigma de Valle de Santa Ana
En cuanto a la extensión territorial, el municipio más compacto de Extremadura es Valle de Santa Ana. Ubicado al suroeste de la provincia de Badajoz, en la comarca Sierra Suroeste, este tranquilo pueblo ocupa solo unos 3,7 kilómetros cuadrados, algo poco habitual en la región. Sus reducidas dimensiones, con poco más de mil habitantes, se explican por su origen: surgió tras la segregación de tierras pertenecientes a Jerez de los Caballeros, que lo rodea completamente. Además, las características del terreno, con paisajes accidentados, también influyeron en la delimitación de estas fronteras.
Además de Pedroso de Acim, existen otros municipios que destacan por su pequeño tamaño y encanto singular. Entre ellos destacan Benquerencia en Sierra de Montánchez, Ruanes con su arquitectura tradicional, Campillo de Deleitosa con rutas pintorescas y El Carrascalejo, conocido por su iglesia parroquial y su cercanía a Mérida.












