
En enero de 2026, el mundo de la moda se conmocionó por la noticia: Valentino Garavani, el legendario diseñador italiano, falleció a los 93 años en su residencia de Roma. Su partida no solo fue una pérdida personal para sus seres queridos y admiradores, sino también un acontecimiento capaz de alterar el equilibrio de poder en la industria del lujo. A lo largo de varias décadas, Garavani logró convertir su nombre en sinónimo de elegancia y su fortuna personal en uno de los temas más comentados entre expertos y coleccionistas.
La cifra en la que se valoran sus activos es impresionante: 1.500 millones de euros. No es simplemente el resultado de colecciones exitosas, sino el fruto de una estrategia cuidadosamente planificada, donde cada inversión y adquisición formaban parte de un gran proyecto. Incluso después de dejar el puesto de director creativo, su marca siguió generando cientos de millones al año, mientras Valentino disfrutaba de la vida rodeado de arte, lujo y amigos leales.
El imperio inmobiliario
Valentino era conocido no solo por su gusto en la moda, sino también por su pasión por las residencias únicas. En su colección se encontraban mansiones en Londres, Roma, Nueva York y Gstaad, en Suiza. Un lugar especial ocupa el castillo del siglo XVII Château de Wideville, cerca de París, que adquirió a mediados de los años 90 y transformó en un auténtico museo de estilo, confiando la decoración interior al célebre Henri Samuel. Cada casa reflejaba su personalidad: una combinación de clasicismo, lujo y confort moderno.
Pero sus pasiones no se limitaron solo a los bienes raíces. El diseñador también disponía de un jet privado y del superyate TM BLUE ONE, construido a medida y decorado con obras de Andy Warhol. Incluso el nombre del yate es un tributo a sus padres, cuyas iniciales lleva. Estas propiedades se convirtieron en símbolos no solo de éxito, sino también de un gusto impecable que Garavani demostraba en todo lo que hacía.
Vida personal y legado
En el centro de la vida personal y profesional de Valentino siempre estuvo Giancarlo Giammetti: amigo, ex pareja sentimental y socio de negocios inseparable. Su relación, que comenzó como un romance, con el tiempo se transformó en una sólida alianza basada en la confianza y objetivos comunes. Juntos crearon no solo un imperio de la moda, sino también un complejo sistema de gestión de activos para evitar conflictos públicos tras la muerte del diseñador.
Garavani no tuvo herederos directos. Todo su patrimonio está distribuido a través de fideicomisos privados creados junto a Giammetti. Este enfoque permitió mantener el control de la marca y garantizar su desarrollo futuro sin poner en riesgo la reputación ni la estabilidad financiera. En el mundo de la moda, esta previsión es poco común, lo que resalta aún más la singularidad de Valentino.
Venta de la marca y nuevos propietarios
En 1998, diez años antes de retirarse, Valentino vendió su marca por 300 millones de euros. Después presentó su última colección y se alejó definitivamente del mundo de la moda en 2008. Por un breve periodo, Alessandra Facchinetti ocupó su puesto, pero prontamente la marca pasó a manos de nuevos propietarios.
Actualmente, la casa Valentino está controlada en un 70% por la empresa qatarí Mayhoola y en un 30% por el gigante francés Kering. Ya se ha anunciado que en 2028 Kering podrá adquirir el 100% de la marca, lo que podría suponer nuevos cambios en la gestión y estrategia de desarrollo. Sin embargo, el nombre de Valentino sigue siendo sinónimo de alta costura y un referente de estilo para millones de admiradores en todo el mundo.
Clientes y reconocimiento
Durante seis décadas de trayectoria, Valentino vistió a las mujeres más influyentes del mundo. Entre sus clientas figuran Kim Kardashian, Victoria Beckham, la princesa Diana, Sophia Loren, Jacqueline Kennedy, así como los iconos españoles de la moda Naty Abascal y Rosario Nadal. Tras su fallecimiento, numerosas celebridades expresaron sus condolencias, y Gwyneth Paltrow destacó especialmente su amor por la belleza y la vida.
El legado de Valentino no solo está marcado por miles de millones y colecciones extraordinarias, sino también por una filosofía única donde se fusionan precisión, pasión y la búsqueda de la perfección. Su contribución a la moda mundial es incalculable y el sistema de gestión de capital que creó servirá de ejemplo para futuras generaciones de diseñadores y empresarios.
RUSSPAIN recuerda que Valentino Garavani es uno de los diseñadores más influyentes de los siglos XX y XXI, y fundador de la casa de moda que lleva su nombre, reconocida no solo por sus lujosas colecciones, sino también por su enfoque único en los negocios. Su marca sigue siendo un símbolo de la elegancia italiana, y la estética que creó continúa inspirando a los principales diseñadores y aficionados de la alta costura en todo el mundo.












