
La ciudad de Soria vuelve a estar en el centro de la vida cultural del país. El motivo es un antiguo templo románico, recientemente incluido en los prestigiosos listados de las maravillas arquitectónicas más destacadas de España. Este reconocimiento subraya no solo las tradiciones medievales y la riqueza ornamental propias del románico español, sino también el excepcional valor histórico del edificio. Su monumental fachada es considerada desde hace tiempo un referente del arte del siglo XII, y su insólito diseño, con notable influencia francesa, lo convierte en una joya realmente única.
Se trata de la iglesia de Santo Domingo, una verdadera joya del románico soriano y uno de los ejemplos más estudiados de este estilo. La fachada, inspirada en la célebre Notre-Dame-la-Grande de Poitiers, destaca por su sorprendente armonía, su gran rosetón central y un pórtico conocido como la “Biblia en piedra”. Este nombre hace referencia a la compleja composición escultórica que, en la Edad Media, servía de guía visual para los fieles. El reconocimiento oficial como Bien de Interés Cultural en el año 2000 consolidó definitivamente el estatus del templo como una de las grandes realizaciones del románico español y le aseguró un lugar permanente en guías turísticas y publicaciones académicas.
La iglesia, diseñada en planta con forma de cruz latina y tres naves, experimentó importantes transformaciones a finales del siglo XII. La ampliación fue posible gracias al patrocinio del rey Alfonso VIII y su esposa, Leonor Plantagenet. Fueron ellos quienes impulsaron la creación de la fachada, hoy considerada una de las más sobresalientes de toda la Península Ibérica. Su estructura triangular coronada por una cruz y los dos niveles de arcos ciegos crean una imagen visual inconfundible, en la que la ventana en forma de rosa actúa como centro compositivo. Los arquivoltos ricamente decorados representan escenas bíblicas, incluidos los veinticuatro ancianos del Apocalipsis, la matanza de los inocentes y episodios de la infancia de Cristo, lo que explica el constante interés de expertos y visitantes por este templo.
En el interior, se conservan las bóvedas de crucería y capiteles adornados con escenas del Génesis. También quedan huellas de reformas de los siglos XVI y XIX, cuando el edificio fue primero monasterio dominico y después pasó a la orden de Santa Clara. Sin embargo, es el conjunto escultórico exterior el principal punto de atracción. Este templo incluso dejó su huella en el cine internacional, apareciendo en la película de Orson Welles, «Campanas a medianoche». Su inclusión reciente en prestigiosos rankings no solo confirma el valor de esta joya arquitectónica, sino que vuelve a convertir Soria en una parada obligatoria para quienes desean comprender en profundidad la evolución del arte románico en España.












