
La tarde del sábado, el Palacio de Vistalegre en Madrid acogió el principal evento del año para los simpatizantes de Vox: el foro «Viva 25». Cientos de participantes, entre ellos diputados, representantes municipales y activistas, se reunieron en el recinto para debatir los desafíos actuales y mostrar unidad. El ambiente estaba cargado de tensión, ya que la víspera, en Estados Unidos, se produjo el sonado asesinato de Charlie Kirk, destacado líder social y partidario de Donald Trump.
Santiago Abascal, líder del partido, se presentó ante el público con una camiseta blanca que llevaba en letras negras la palabra «freedom». Esa era la prenda que Kirk llevaba el día de su muerte. El gesto no pasó desapercibido: delegados e invitados del foro notaron de inmediato el simbolismo de la elección. Abascal recorrió los 52 puestos instalados por las delegaciones regionales y accedió con gusto a fotografiarse con sus colegas. Muchos interpretaron su apariencia como una especie de manifiesto: un recordatorio del valor de la libertad y de los riesgos que enfrentan los movimientos de oposición.
Al mismo tiempo, los representantes de Vox no ocultaron su indignación por lo sucedido en Estados Unidos. Según su opinión, la tragedia de Kirk no es solo un crimen, sino una señal de alerta para todos los que se oponen a las fuerzas políticas dominantes. Ignacio Garriga, secretario general del partido, subrayó en su discurso que la presión y la censura por parte de los sectores de izquierda han crecido notablemente en los últimos meses. Vinculó el asesinato de Kirk a una tendencia general de persecución de la disidencia, que, según él, se observa no solo en América, sino también en Europa.
Los organizadores del foro señalaron que la aparición de Abascal con la camiseta de Kirk no fue una casualidad, sino un gesto cuidadosamente planeado. En Vox consideran que, de esta manera, el líder del partido expresó su solidaridad con las víctimas de la violencia política y recordó la importancia de defender la libertad de expresión. Durante el evento, Garriga también criticó la cooperación entre los principales partidos españoles y los acusó de haber reducido el nivel de seguridad y la soberanía del país. Según los participantes del foro, la situación política actual exige acciones decididas y unidad.
Al finalizar el encuentro, los representantes de Vox subrayaron nuevamente que no tienen intención de renunciar a sus principios. Consideran el foro como una plataforma para fortalecer posiciones y compartir experiencias entre personas afines. El gesto de Abascal con la camiseta de Kirk se convirtió para muchos en un símbolo de la lucha por la libertad y de la resistencia frente a la presión de los adversarios.












