
La noche del lunes, el aeropuerto internacional Alicante-Elche Miguel Hernández se vio envuelto en una situación de emergencia. Un dron no identificado fue avistado muy cerca de la pista de aterrizaje, lo que obligó a la dirección a suspender temporalmente todas las operaciones durante casi dos horas.
Durante ese tiempo, el aeropuerto no recibió ni despachó vuelos. Como resultado, diez aviones procedentes de Ámsterdam, Lanzarote, Mánchester, Liverpool, Londres, Newcastle, París, Frankfurt y Cracovia tuvieron que desviar su ruta. La mayoría aterrizó en Valencia, y el resto en Murcia, Palma de Mallorca y Barcelona. Los pasajeros sufrieron retrasos, pero se logró evitar cancelaciones de vuelos.
El dron fue avistado alrededor de las 20:53, tras lo cual el aeropuerto cerró inmediatamente para garantizar la seguridad. El espacio aéreo permaneció cerrado casi hasta las 23:00, hasta que los especialistas confirmaron que no había amenaza. Después, el aeropuerto reanudó su actividad y las aerolíneas comenzaron a devolver a los pasajeros a sus destinos.
La aparición del dron provocó no solo un colapso en el tráfico, sino también preocupación entre el personal y los pasajeros. Las autoridades informaron rápidamente a las fuerzas de seguridad. La Policía y la Guardia Civil iniciaron una investigación para determinar quién operaba el dron y cómo logró acceder a una zona restringida.
Aunque el incidente no provocó la cancelación de vuelos, muchos viajeros pasaron horas adicionales en el trayecto y la espera. Las aerolíneas se vieron obligadas a reorganizar la logística para trasladar a los pasajeros hasta Alicante. Desde el aeropuerto advierten que este tipo de sucesos pueden tener consecuencias graves para la seguridad y el funcionamiento de las infraestructuras aéreas.
El caso de Alicante vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de controlar el uso de drones cerca de infraestructuras estratégicas. En los últimos años, estos incidentes son cada vez más frecuentes, lo que exige endurecer las medidas y aumentar la responsabilidad de los propietarios de drones.











