
En el municipio de Almenara (provincia de Castellón), la policía ha detectado una nueva táctica de ocupación ilegal de viviendas deshabitadas. Según las fuerzas de seguridad, los ocupantes emplean métodos ingeniosos para instalarse discretamente en inmuebles ajenos y eludir la responsabilidad por allanamiento de morada.
El método consiste en que los infractores colocan candados o cadenas adicionales en las puertas de entrada de las casas vacías, o incluso cambian por completo los mecanismos de cierre. Luego, no acceden de inmediato, sino que esperan varios días o incluso semanas para comprobar si aparece el propietario o su representante y si notan la alteración.
Si durante este tiempo nadie reacciona al nuevo candado o al cambio en el sistema de cierre, los ocupantes concluyen que la vivienda no se utiliza de manera habitual. Entonces proceden a instalarse, confiando en que sus acciones no serán consideradas como allanamiento ilegal de morada.
La policía de Almenara ya ha establecido un protocolo especial para estos casos. Ante la detección de cerraduras sospechosas o indicios de manipulación en los accesos a viviendas desocupadas, los agentes contactan con el propietario y desmontan por sí mismos los dispositivos instalados de forma ilícita. Además, estos inmuebles se someten a vigilancia adicional para prevenir intentos de ocupación.
Las autoridades destacan la importancia de la participación de los residentes locales en la lucha contra la ocupación ilegal. Se recomienda a los vecinos que presten atención a cualquier cambio en el estado de las puertas y cerraduras de las viviendas desocupadas cercanas. Si alguien observa un nuevo candado, cadena o señales de que se ha cambiado la cerradura en un inmueble que no debería estar en uso, debe informar a la policía de inmediato.
Los cuerpos de seguridad señalan que una notificación oportuna ayuda a prevenir la ocupación ilegal y contribuye a mantener la seguridad en la zona. La policía continúa patrullando y refuerza la vigilancia sobre las propiedades vacías para minimizar los riesgos tanto para los propietarios como para la comunidad local.
El problema de la ocupación ilegal de viviendas sigue siendo relevante en muchas ciudades de España, y los nuevos métodos empleados por los okupas requieren una mayor atención tanto de las autoridades como de los ciudadanos. En Almenara confían en que el esfuerzo conjunto ayudará a proteger los derechos de los propietarios y a garantizar el orden en el municipio.











