
En uno de los barrios más multiculturales y humildes de Madrid, donde los sueños de viajar suelen quedarse en simples deseos, los alumnos del IES Numancia recibieron inesperadamente la oportunidad de vivir una auténtica aventura. Todo comenzó con una sencilla pregunta del profesor: ¿a dónde les gustaría ir para el viaje de fin de curso? Las respuestas fueron ambiciosas: París, Roma, destinos exóticos. Pero la realidad imponía sus condiciones: la mayoría de las familias apenas logran llegar a fin de mes y los viajes fuera de la ciudad son inalcanzables para muchos.
Sin embargo, el profesor de historia y geografía decidió no rendirse. Propuso una opción más modesta, pero totalmente factible: Granada. Para recaudar fondos, los estudiantes comenzaron con la tradicional rifa entre conocidos, pero pronto alguien les sugirió probar con crowdfunding. Nadie esperaba que la iniciativa se volviera viral en las redes sociales y captara la atención de cientos de personas.
En el centro estudian casi 500 niños, muchos de ellos hijos de migrantes recién llegados a España. Incluso existen clases especiales para quienes no hablan español o tienen grandes carencias académicas. En este contexto, la idea de un viaje conjunto parecía casi imposible. Sin embargo, el efecto viral hizo su trabajo: en pocos días, la campaña había recaudado cerca de 10.000 euros.
Al principio, solo 40 alumnos se inscribieron para el viaje: no todas las familias podían permitirse ni siquiera unas vacaciones gratuitas, ya que muchos atraviesan circunstancias difíciles. Sin embargo, cuando se confirmó que el viaje realmente se realizaría, una veintena de chicos más se sumaron al grupo. Ahora son 62 y esperan con ilusión el mes de junio de 2026, cuando viajarán a Granada, conocerán la Alhambra y estarán por primera vez en la playa.
Un viaje que lo cambiará todo
El itinerario ya está listo: tres días de aventuras, excursiones, actividades acuáticas y el esperado encuentro con el mar en Nerja. Para muchos será la primera vez que disfrutan unas vacaciones fuera de su barrio. Los profesores destacan que, para estos adolescentes, lo más importante no es solo cambiar de entorno, sino sentir el apoyo y la atención de personas completamente desconocidas.
El año pasado, la escuela apareció en las noticias por sus bajos resultados en los exámenes, pero ahora se habla de ella por una razón diferente. Alumnos y docentes están seguros de que esta experiencia les acompañará toda la vida. Incluso si no logran reunir la cantidad necesaria, ya ahora se sienten ganadores. Porque lo importante no es el destino, sino creer que lo imposible es posible.











