
En la provincia de Ávila (Castilla y León), la policía ha detenido a un hombre que confesó haber provocado intencionadamente un incendio forestal de gran magnitud entre Cuevas del Valle y Mombeltrán. Según la investigación, el sospechoso había trabajado anteriormente en el servicio de extinción de incendios y consiguió un nuevo empleo diez días después de que comenzara el fuego.
El incendio comenzó el 28 de julio y se propagó rápidamente, alcanzando el segundo nivel de peligrosidad potencial al día siguiente. Como resultado, el fuego arrasó al menos 2.200 hectáreas de bosque y afectó a varios municipios, entre ellos Cuevas del Valle, Mombeltrán, El Arenal y Arenas de San Pedro. En algunas localidades se llevaron a cabo evacuaciones de vecinos.
El peritaje técnico realizado por especialistas del Servicio de Protección de la Naturaleza y el equipo de investigación de incendios reveló signos claros de incendio intencionado. La investigación comenzó el 30 de julio e incluyó entrevistas a residentes locales, así como el análisis de distintas hipótesis sobre lo ocurrido. En el trabajo participaron varias unidades de la Guardia Civil de Ávila.
Durante las actuaciones policiales, los agentes se fijaron en un hombre que mostró un comportamiento sospechoso al presentarse la policía el 31 de julio. Tras reunir pruebas y tomar declaración, el detenido admitió su responsabilidad en el incendio.
Actualmente, el sospechoso ha sido puesto a disposición del Juzgado de Primera Instancia y de la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo en Arenas de San Pedro. En la operación de detención participaron agentes de la unidad de protección de la naturaleza, especialistas en seguridad ciudadana y técnicos de la administración regional.
El incendio fue completamente controlado solo el 1 de agosto. Durante varios días, el fuego causó daños considerables a zonas naturales y se convirtió en uno de los incidentes más graves de este tipo en la región en los últimos tiempos.
Las autoridades destacan la importancia de investigar a fondo este tipo de delitos y recuerdan la grave responsabilidad que conllevan los incendios provocados, que ponen en peligro vidas humanas y el medio ambiente.











