
En España existe una significativa disparidad en las tasas del impuesto sobre vehículos de motor, que varía según el municipio. En algunas ciudades, el monto obligatorio alcanza valores máximos, mientras que en otras se mantiene en el mínimo. La diferencia entre localidades puede llegar hasta un 900 por ciento.
Esta situación ha llevado a que muchos propietarios de automóviles y empresas, especialmente las dedicadas al alquiler de vehículos, aprovechen activamente las diferencias en la política fiscal. Algunos municipios pequeños registran un número inusualmente alto de coches por habitante: en ciertos casos, hasta 17 vehículos por persona.
Para registrar un vehículo en un municipio con una tasa reducida, basta con tener una dirección de residencia en esa localidad. Generalmente se utiliza la dirección de un piso alquilado o la de conocidos. Tras empadronarse en el nuevo domicilio, es posible inscribir el coche en esa dirección y pagar un impuesto menor.
Las empresas propietarias de flotas también trasladan sus domicilios sociales a estos municipios. Esto les permite ahorrar cantidades considerables cada año utilizando mecanismos legales. El trámite para cambiar la dirección de un vehículo exige actualizar los datos de residencia del titular. La modificación se puede realizar por internet, teléfono o presencialmente en una oficina.
Para presentar la solicitud en línea se requiere un certificado electrónico, pasaporte electrónico o estar registrado en el sistema Cl@ve. Si la gestión se realiza por teléfono, se utiliza un número especial. En ambos casos, es necesario presentar un documento de identidad, el permiso de conducir vigente y completar el formulario correspondiente.
Según los datos más recientes, las tasas más altas del impuesto sobre vehículos se aplican en ciudades como Vitoria, San Sebastián, Bilbao, Barcelona, Girona, Tarragona, Lleida, Ciudad Real, Salamanca, Valladolid, Huelva, Granada y Santander. Por el contrario, en Santa Cruz de Tenerife, Melilla, Ceuta, Zamora, Palencia, Badajoz, Cáceres y Jaén las tasas impositivas se mantienen entre las más bajas.
Estas diferencias son aprovechadas especialmente por empresas y propietarios de coches antiguos. Según las estadísticas, casi el 40 por ciento de los vehículos corporativos en el país están registrados en solo diez pequeños municipios, con una población de entre 600 y 15 000 habitantes.












