
En León estalló una polémica en torno a un nuevo premio periodístico, instituido por el Diario de León y la Fundación MonteLeón. La asociación Memoria del Norte ha presentado una queja formal ante la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, alegando que el certamen lleva el nombre de Carmelo Hernández Moros, conocido como Lamparilla, quien, según sus datos, colaboró con las autoridades franquistas y denunció a colegas tras los hechos de 1934 y 1936.
Los organizadores del concurso han presentado a Lamparilla como una «figura icónica del periodismo» y han destacado su aportación a la profesión. Sin embargo, los colectivos memorialistas insisten en que el periodista no solo apoyó al régimen de Franco en sus publicaciones, sino que también justificó la existencia de campos de concentración para represaliados, en particular el de San Marcos. En su comunicado, Memoria del Norte advierte que esta exaltación contraviene la legislación vigente de memoria y puede interpretarse como una violación de la prohibición de glorificar a quienes participaron en el sistema represivo.
Reacciones y argumentos
En la reclamación de la asociación se subraya que Lamparilla estuvo implicado en acusaciones contra colegas periodistas tras la huelga de los trabajadores gráficos en 1934 y durante los procesos militares de 1936. Los documentos que acreditan estos hechos se conservan en el Archivo Intermedio Militar Noroeste. Además, Memoria del Norte aporta ejemplos de artículos en los que Lamparilla apoyó abiertamente el golpe militar y la posterior dictadura.
Por su parte, los organizadores del premio afirman que buscan incentivar un periodismo honesto y responsable, y presentan el certamen como un apoyo a los jóvenes talentos y a los estándares éticos de la profesión. En la página oficial de la Fundación MonteLeón, Lamparilla es presentado como una figura destacada del periodismo local del siglo XX, subrayando su popularidad y carisma personal. El ganador del concurso recibirá 5.000 euros; la dotación total de premios es de 6.500 euros.
Repercusión pública
Memoria del Norte considera inapropiado utilizar el nombre de Lamparilla para el premio, destacando que su papel en la historia del periodismo de León no debería ser motivo de homenaje público. La asociación recuerda que en la ciudad aún se conservan topónimos relacionados con el pasado franquista, incluida la calle Periodista Lamparilla, a pesar del gobierno municipal socialista. Los memorialistas apuntan: «En León sigue siendo difícil aplicar la ley de memoria y hasta el más elemental sentido común».
Durante el debate sobre el premio, surgieron otros episodios relacionados con la herencia franquista. Así, previamente el Diario de León fue criticado por editar un calendario con fotografías históricas, entre las que figuraba una imagen de Franco durante su visita a la ciudad en 1964. Según Memoria del Norte, estos casos evidencian la falta de atención a las cuestiones de la memoria histórica y la necesidad de revisar los enfoques sobre el homenaje público a figuras controvertidas.
Contexto y paralelismos
En Memoria del Norte también hacen un llamado a la comunidad periodística de León para que renuncie a tradiciones obsoletas, en particular, a mantener en los listados de honor el nombre del general Gonzalo Queipo de Llano, quien, al igual que Lamparilla, estuvo vinculado al sistema franquista. La cuestión sobre la admisibilidad de tales prácticas sigue vigente en muchas regiones españolas, donde continúa el replanteamiento del legado histórico.
El tema de la memoria y la relación con el pasado es motivo de debate público de forma regular en España. Por ejemplo, recientemente en Alcalá de Henares la entrega del premio Cervantes estuvo marcada por el énfasis en la importancia de la libertad y la memoria personal en la cultura contemporánea, lo que resalta la complejidad y diversidad de estas cuestiones (más sobre la ceremonia de entrega del Cervantes).












