
Cinco estudiantes de la Franja de Gaza cruzaron por primera vez las puertas de la Universidad de Jaén, convirtiéndose en los primeros beneficiarios de un corredor humanitario creado especialmente para titulares de becas Erasmus+ y programas de asilo. Para Sajah Ellouh, este día simboliza la esperanza: a pesar de las pérdidas personales y la guerra vivida, volvió a sentirse parte de la vida universitaria. Junto a ella han llegado a Jaén Hanin, Aisha, Yahya y Farah. Otros dos estudiantes se incorporarán en los próximos días a sus estudios en Barcelona y Madrid.
Estos jóvenes, que han vivido destrucción y pérdidas, no ocultan su preocupación por el futuro. Ellouh, que perdió a dos hermanos, admite que no sabe si algún día podrá volver a casa. Pero ahora, lo más importante para ella es poder estudiar y retomar los planes que la guerra truncó.
Camino a España
El trayecto hacia España fue complicado y lleno de incertidumbre. El viaje comenzó cruzando la frontera entre Gaza y Jordania, gracias a la coordinación de los consulados en Jerusalén y Ammán. En Ammán, la universidad proporcionó alojamiento temporal y descanso antes de volar a Madrid. Todos los gastos de desplazamiento y estancia fueron cubiertos por la institución de acogida.
En la organización del traslado participaron no solo la universidad y diplomáticos españoles, sino también organismos internacionales, incluido el organismo palestino de Erasmus+ y varias organizaciones no gubernamentales. Cada etapa estuvo marcada por obstáculos burocráticos y riesgos asociados a la situación bélica en la región.
Apoyo e integración
Para los estudiantes que han llegado a Jaén, se ha preparado un conjunto de medidas de apoyo. Se les han ofrecido plazas en residencias universitarias hasta finales de enero, y se han cubierto los gastos de alimentación y matrícula. Se presta especial atención al apoyo psicológico: los especialistas de la universidad están disponibles para acompañar a quienes hayan vivido situaciones traumáticas.
Dentro del programa de integración se han organizado actividades para conocer la ciudad y la comunidad universitaria. Un equipo especializado se encarga del proceso de adaptación, ayudando a que los estudiantes no solo se familiaricen con el nuevo país, sino también a que se sientan parte del entorno académico.
Planes de futuro
La Universidad de Jaén no se limita a ayudar solo a estos cinco estudiantes. Planea acoger a los 12 estudiantes palestinos admitidos en sus programas. Actualmente, seis de ellos siguen en Gaza y otro más se encuentra en Egipto. La dirección de la universidad continúa trabajando en su evacuación y en los preparativos para su llegada a España.
El rector Nicolás Ruiz destaca que la misión universitaria va más allá de la educación. Según explica, la institución es no solo un lugar de formación, sino también un espacio donde se valora la dignidad humana y se defienden los derechos fundamentales. Su prioridad ahora es crear un entorno seguro para que los estudiantes puedan recuperar su vida cotidiana.
Cooperación y solidaridad
En la realización del corredor humanitario participaron no solo estructuras universitarias, sino también organizaciones sociales. La plataforma UJA x Palestina y la asociación Jaén Acoge desempeñaron un papel clave en el acompañamiento de los estudiantes y en la organización de su vida cotidiana. Gracias al esfuerzo conjunto, se lograron crear condiciones en las que los jóvenes pueden no solo estudiar, sino también integrarse en una nueva sociedad.
En la universidad señalan que la experiencia de Jaén puede servir de ejemplo para otras instituciones del país. Aquí están convencidos de que el apoyo a estudiantes de zonas de conflicto no es solo una misión humanitaria, sino también una inversión en el futuro de la educación y la cooperación internacional.












