
En Extremadura, al mediodía se observa una notable disminución de la afluencia en los colegios electorales. Hasta las dos de la tarde solo había votado el 35,76 % de los electores registrados. Para comparar, a la misma hora en las elecciones de 2023 la participación era del 41,65 %. Esta vez, la región celebra por primera vez las elecciones a la Asamblea de manera independiente, sin coincidir con municipales o nacionales.
Había grandes expectativas respecto a la participación: tradicionalmente, Extremadura registra una de las tasas más altas del país. En 2019 la participación fue del 69,3 % y en 2023 alcanzó el 70,35 %. Sin embargo, estos comicios se celebran en circunstancias atípicas: la imposibilidad de aprobar los presupuestos obligó a aplazar la votación a diciembre, coincidiendo con días festivos. Según algunos candidatos, este hecho pudo influir en la decisión de muchos electores de quedarse en casa.
Claves de la campaña
En esta ocasión, casi 891.000 residentes de la región tienen derecho a voto, de los cuales 27.000 lo harán por primera vez. Los colegios electorales permanecerán abiertos hasta las ocho de la tarde. Los candidatos insisten activamente en llamar a la ciudadanía a no ignorar las urnas. Así, María Guardiola, considerada favorita según las encuestas, acudió personalmente a votar y se dirigió a los electores. Su rival, el socialista Miguel Ángel Gallardo, expresó su descontento con la fecha electoral, opinando que el ambiente festivo y el frío pueden reducir la participación.
Este año, la atención al región ha sido especialmente intensa. Todo el país sigue de cerca cómo se desarrollan las elecciones en Extremadura, ya que por primera vez no coinciden con otras grandes campañas electorales. Esto ha generado una situación única en la que los asuntos locales y los candidatos están en el centro de la atención nacional.
Impacto del clima
El día de las elecciones, una ola de frío afectó a Extremadura, especialmente en zonas montañosas como Piornal y Sierra de El Torno (Cáceres). Allí cayó la primera nevada y las temperaturas bajaron notablemente. En una región donde predomina la población mayor, estas condiciones meteorológicas pueden suponer un obstáculo serio para acudir a los colegios electorales.
Las autoridades locales señalan que el clima siempre influye en la participación, pero esta vez coincidió con otros factores: días festivos y un formato electoral poco habitual. Todo ello junto pudo provocar una disminución del interés por votar, especialmente entre las personas mayores.
Incidentes y seguridad
A pesar de la tranquilidad general, la jornada electoral no estuvo exenta de incidentes. Por la mañana se registraron dos intentos de robo en oficinas de correos. El primero ocurrió alrededor de las 6:45 en Malpartida de Cáceres, donde los delincuentes no lograron llevarse nada y el voto por correo no se vio afectado. El segundo intento tuvo lugar en Alagón del Río (Cáceres): allí, los ladrones no consiguieron entrar en la oficina de correos, pero sí accedieron al edificio del ayuntamiento, de donde sustrajeron una pequeña suma en efectivo.
Por lo demás, los colegios electorales abrieron a tiempo, a las nueve de la mañana, y no se han registrado infracciones graves. Representantes del gobierno regional informaron que la situación está bajo control y que la seguridad está garantizada por agentes de la Guardia Civil.
Expectativas y balance del día
Se espera una nueva actualización de la participación a las seis de la tarde, que mostrará si los electores lograron recuperar el ritmo o si la tendencia a la baja se mantendrá hasta el final de la jornada. Los resultados de la votación se conocerán después del cierre de los colegios a las ocho de la noche. Para Extremadura, estas elecciones han supuesto una especie de prueba: por primera vez, la región se ha situado en el centro de la atención nacional y los ciudadanos han afrontado nuevas condiciones durante la campaña.











