
En España continúa la investigación sobre las acciones de las autoridades durante la devastadora inundación en Valencia en 2024, que costó la vida a 230 personas. El jefe del departamento de climatología de la Agencia Española de Meteorología (Aemet) en la Comunidad Valenciana, José Ángel Núñez, compareció ante una comisión parlamentaria, donde criticó duramente la reacción del gobierno regional. Según sus palabras, a pesar de las alertas tempranas sobre la inminente ‘gota fría’, los servicios de emergencia no actuaron a tiempo y la alerta masiva a la población se envió solo cuando la situación ya era crítica.
Críticas a la actuación de los servicios de emergencia
Núñez subrayó que ya a las cinco de la tarde era evidente que una parte significativa de la provincia de Valencia estaba inundada, pero no se tomaron decisiones sobre cómo proceder. Comparó la gestión reactiva de la emergencia con intentar tratar una enfermedad cuando ya ha alcanzado una etapa irreversible. Según El País, Aemet envió las primeras alertas especiales varios días antes de la catástrofe, y los medios de comunicación difundieron activamente información sobre el riesgo de lluvias intensas.
Durante la sesión se prestó especial atención al retraso en el envío del mensaje de alerta urgente a los teléfonos móviles de los residentes. Según Núñez, la notificación llegó solo después de las ocho de la tarde, cuando el número de víctimas mortales ya superaba las 150 personas y decenas se encontraban en estado crítico. Indicó que los empleados de Aemet no tienen competencias para alertar directamente a la población ni contactar con los alcaldes, y que su tarea es proporcionar información meteorológica a los servicios especializados.
Disputas internas y responsabilidad
Durante la sesión, Núñez relató que el día de la tragedia informaba constantemente a sus colegas y participó de forma remota en la reunión del Cecopi (Centro de Coordinación de Operaciones). En la correspondencia con sus compañeros, señaló la situación crítica en el embalse de Forata y discutió la posible evacuación. También documentó el momento en que se debatió el envío del mensaje de emergencia, lo cual posteriormente desmintió la versión oficial de la entonces responsable del departamento de Justicia e Interior, Salome Pradas, sobre su desconocimiento del sistema de alertas hasta las ocho de la tarde.
Núñez afirmó que, tras la publicación del audio de la sesión, fue objeto de insultos por parte de uno de los ministros regionales, quien lo calificó de «meteorólogo espía». También destacó que Aemet no es responsable de emitir alertas sobre el desbordamiento de embalses concretos, pero la agencia informó oportunamente del riesgo de lluvias intensas y siempre reportó la situación en las reuniones del Cecopi.
Consecuencias y nuevas incógnitas
Según El País, la mayoría de las víctimas de la inundación fallecieron en edificios: en las plantas bajas, viviendas particulares, garajes e instituciones sociales. El retraso en la toma de decisiones y en la alerta a la población fue un factor clave. Las acciones de las autoridades siguen siendo objeto de debate público y judicial. En medio de las investigaciones en curso en Valencia, aumenta la atención sobre la responsabilidad de los funcionarios y la necesidad de reformas en el sistema de respuesta de emergencia. En este contexto, cabe destacar que previamente en la región ya se discutía la revisión del estatus de los políticos y la reforma de los tribunales, como se menciona en el artículo sobre la presión sobre el sistema judicial y las demandas de las víctimas de la catástrofe en relación con las investigaciones de alto perfil en Valencia.











