
Una investigación de alto impacto sobre la catástrofe en Valencia vuelve a ocupar el centro de la atención. La sociedad española sigue de cerca cómo las principales figuras políticas rinden cuentas por sus acciones tras la tragedia que costó la vida a cientos de personas. La comparecencia de Alberto Núñez Feijóo en el Congreso se ha convertido en uno de los acontecimientos más comentados de los últimos meses, ya que está en juego la confianza en el sistema de gestión y el futuro del liderazgo regional.
Este lunes, el líder del Partido Popular debe comparecer ante la comisión parlamentaria para explicar su postura respecto a la gestión de las consecuencias de la destructiva dana que azotó Valencia el 29 de octubre de 2024. Aquella tragedia provocó la muerte de 230 personas solo en esa provincia. Las preguntas a Feijóo no solo abordan sus decisiones personales, sino también por qué, tras lo sucedido, Carlos Mazón permaneció al frente de la autonomía y del partido.
Interrogatorio en el Congreso
La comisión parlamentaria busca esclarecer cómo se tomaron las decisiones clave en los primeros días después de la catástrofe. Se presta especial atención a por qué no se produjo un relevo en la dirección regional pese a la magnitud de la tragedia. Feijóo deberá responder a las preguntas de todos los grupos parlamentarios, quienes exigen transparencia y explicaciones sobre las actuaciones tanto del gobierno central como del autonómico.
Hace casi un mes, Feijóo ya declaró ante el tribunal que investiga la causa penal contra altos exfuncionarios — la exresponsable del departamento interno Salomé Pradas y el exsecretario de Emergencias Emilio Argüeso. Ahora le espera un debate público en el Congreso, donde tanto la oposición como la sociedad incrementan su presión.
El papel de Mazón
Uno de los temas centrales de la agenda será por qué Carlos Mazón mantuvo su cargo tras la catástrofe. Según Feijóo, en ese momento era fundamental evitar una crisis política y centrarse en la recuperación de la región y la aprobación del presupuesto. Sin embargo, numerosos diputados sostienen que esta decisión pudo minar la confianza en el gobierno y retrasar reformas esenciales para prevenir tragedias similares en el futuro.
Durante las audiencias anteriores, Feijóo afirmó que la dimisión de Mazón podría haber provocado inestabilidad y demorado la reconstrucción. No obstante, los críticos insisten en que la responsabilidad por las consecuencias de la catástrofe debe ser personal y no diluirse entre los distintos niveles de gobierno.
Consecuencias políticas
La situación en torno a la investigación en Valencia se ha convertido en una prueba clave para todo el sistema político español. Las decisiones tomadas en las primeras horas y días tras la tragedia ahora se examinan minuciosamente. La cuestión de quién y cómo debe asumir la responsabilidad por las acciones u omisiones sigue abierta y genera intensos debates tanto en el Parlamento como en la sociedad.
Muchos observadores señalan que este tipo de interrogatorios en el Congreso puede sentar un precedente para futuras investigaciones de grandes emergencias. El foco está puesto no solo en personas concretas, sino en el propio sistema de toma de decisiones en situaciones de crisis. Los españoles esperan respuestas que ayuden a entender cómo evitar que tragedias similares se repitan.
Contexto y antecedentes
En los últimos años, España ha enfrentado varias grandes catástrofes que han puesto en tela de juicio la actuación de las autoridades. Por ejemplo, tras las inundaciones en Murcia en 2022, también se celebraron audiencias parlamentarias en las que se debatieron errores en la coordinación de los servicios y la falta de preparación ante desastres naturales. En Cataluña, en 2023, los incendios forestales de gran magnitud provocaron la dimisión de varios funcionarios, y en Andalucía, tras un huracán, se revisaron los protocolos de respuesta ante emergencias. Estos acontecimientos demostraron que la demanda social de transparencia y responsabilidad no deja de crecer, y que las decisiones adoptadas en las primeras horas tras una catástrofe pueden determinar el destino político de regiones enteras.












