
El sector financiero de España permaneció durante mucho tiempo al margen del boom de las criptomonedas, pero la situación ha cambiado radicalmente. Los principales grupos bancarios del país finalmente han decidido apostar fuerte por este mercado emergente, cuya capitalización ya alcanza los 3 billones de dólares. La entrada en vigor del reglamento europeo MiCA ha creado un entorno más estable y predecible, lo que ha impulsado a Santander, CaixaBank y BBVA a lanzar sus propias soluciones para operar con activos digitales. Ahora compiten ferozmente por captar clientes frente a plataformas consolidadas como eToro o Bit2Me, y cada uno de estos gigantes ha apostado por una estrategia única para ganar terreno.
BBVA fue pionero en este proceso. El banco inició su expansión en mercados internacionales, lanzando en 2021 en Suiza un servicio de compraventa y custodia de bitcoin para clientes de banca privada. Más tarde, en 2023, ofreció un servicio similar en Turquía. Solo recientemente BBVA ha desplegado de forma integral estos servicios en el ámbito nacional, permitiendo a todos sus clientes en España comprar, vender y almacenar las dos principales criptomonedas: Bitcoin y Ether. Como ventaja clave, BBVA destaca su propio servicio de custodia de activos, eliminando así la dependencia de custodios externos y comisiones adicionales. Por cada operación de compraventa, el banco cobra una comisión del 1,49 %. En sus planes está el lanzamiento de su propia stablecoin, un token de valor estable.
Santander opera a través de su filial totalmente digital, Openbank, que ya ha probado este nuevo modelo en Alemania. Recientemente, los clientes alemanes pueden operar no solo con Bitcoin y Ether, sino también con Litecoin, Polygon y Cardano, y en el futuro se ampliará la lista de criptomonedas disponibles. En España está previsto implementar un esquema similar. Se puede comenzar a invertir desde solo un euro, con una comisión de transacción del 1,49% y sin coste de custodia. Openbank planea seguir ampliando sus funcionalidades, incorporando, por ejemplo, la posibilidad de intercambiar unas criptomonedas por otras. Por su parte, la matriz Santander, junto a grandes entidades internacionales como Goldman Sachs y Deutsche Bank, estudia lanzar una ‘stablecoin’ vinculada a las divisas del G7.
CaixaBank, el tercer banco más grande de España, ha optado por una estrategia más cautelosa. Ofrece a sus clientes acceso a criptomonedas a través de productos de inversión cotizados (ETP) de gestoras como Invesco y WisdomTree, que replican el valor del bitcoin. Estos productos se pueden adquirir a través de las plataformas digitales del banco, incluido el servicio para jóvenes Imagin. No hay un mínimo de entrada, lo que hace esta opción atractiva para inversores minoristas que, según muchos expertos, acceden así a los criptoactivos de manera más segura. Además, CaixaBank participa en un proyecto paneuropeo para crear una ‘stablecoin’ vinculada al euro, junto a otros ocho bancos de la UE.












