
El residente del centro de Madrid, Jesús Nebreda, finalmente ha podido regresar a su hogar después de siete largos meses. Su piso, situado en la plaza de Santo Domingo, se vio amenazado cuando, en abril, el techo de su salón se derrumbó repentinamente. La causa fue unas obras ilegales realizadas en el hostal del piso superior, que operaba sin autorización. A pesar de la gravedad del incidente y de una orden oficial de cierre, el hostal siguió recibiendo huéspedes hasta noviembre.
El propietario del hostal, un empresario del sector hotelero, llevó a cabo reformas sin contar con los permisos necesarios. Como resultado, las vigas de madera entre los pisos se deterioraron debido a la humedad y quedaron sobrecargadas por las nuevas estructuras. En particular, para instalar nuevas tuberías de calefacción, se elevó el suelo del hostal, lo que provocó una carga crítica sobre la estructura. El día del derrumbe, Jesús dormía en el salón: solo un milagro evitó que hubiera víctimas.
Una larga espera
Aunque a principios de 2024 las autoridades municipales emitieron una orden de cierre para el hostal, sus puertas permanecieron abiertas. La situación se hizo pública únicamente cuando el caso apareció en los medios de comunicación. Ese mismo día, los responsables municipales explicaron que la demora se debía a procedimientos legales: el propietario había presentado alegaciones contra la decisión de cierre. Sin embargo, pocas horas más tarde, se inició el proceso de ejecución forzosa y, el 19 de noviembre, el local fue precintado.
El apuntalamiento temporal del techo en el piso de Nebreda sigue sostenido por los soportes instalados por los bomberos. Él aún no puede regresar a su vivienda, aunque siente alivio porque el lugar peligroso ha sido finalmente clausurado. El siguiente paso es realizar una reforma integral, que requiere el acuerdo y la participación económica de todos los vecinos del edificio.
Conflicto con el propietario
El propietario del hostal se niega a asumir su responsabilidad por lo ocurrido. Asegura que el derrumbe no está relacionado con su actividad y no piensa cubrir los gastos de reparación. Los vecinos tendrán que reunir por su cuenta el dinero para las obras, mientras Nebreda ya prepara una demanda judicial para recuperar los fondos destinados a las medidas de emergencia.
En el hostal se habilitaron diez habitaciones nuevas y el mismo número de baños. Según los expertos, precisamente esas obras provocaron el deterioro de las estructuras de carga. La humedad y el peso adicional debilitaron las vigas de madera, lo que derivó en el accidente.
El problema de los hostales ilegales
El caso de la Plaza Santo Domingo es solo uno más entre muchos ocurridos en Madrid. Según datos de finales de 2024, en la capital había más de 15.000 apartamentos turísticos ilegales. Nueve de cada diez anuncios publicados en plataformas populares no contaban con licencia ni cumplían las normas de seguridad. Durante todo el año, las autoridades municipales impusieron solo 92 multas y el número de viviendas registradas y verificadas oficialmente superaba apenas el millar.
Expertos y representantes de la sociedad señalan que situaciones como esta son cada vez más frecuentes. La falta de control y la lenta reacción de las autoridades provocan que los residentes de viviendas habituales se vean expuestos a peligros debido a la proximidad de hoteles ilegales. La cuestión de la seguridad y la responsabilidad ante estos incidentes sigue sin resolverse.












