
España se ha convertido en el centro de atención de la comunidad médica tras confirmarse en Barcelona un nuevo método para combatir uno de los tipos de cáncer infantil más peligrosos. Para las familias que se enfrentan al diagnóstico de neuroblastoma, este acontecimiento puede significar una esperanza de tratamientos más eficaces y un esperado cambio en las tasas de supervivencia.
En los últimos años, el neuroblastoma se ha mantenido como uno de los mayores retos en la oncología pediátrica. Cada año se notifican alrededor de 90 nuevos casos en el país y la enfermedad se caracteriza por un curso extremadamente agresivo. Los tratamientos tradicionales a menudo resultan ineficaces, especialmente si el tumor reaparece o no responde a los fármacos convencionales. Por eso, los médicos españoles decidieron probar un nuevo enfoque, combinando la quimioterapia con una innovadora inmunoterapia.
Prueba en la práctica
El ensayo clínico realizado en el Vall d’Hebron (Barcelona) ha sido el más grande de Europa para esta categoría de pacientes. Participaron 65 niños y adolescentes de siete países a quienes los tratamientos habituales no habían resultado efectivos anteriormente. Las pruebas se llevaron a cabo en 29 centros médicos, lo que permitió recopilar datos únicos sobre la respuesta del organismo a la terapia combinada.
Los médicos dividieron a los pacientes en dos grupos: uno recibió solo quimioterapia, mientras que el otro recibió una combinación de quimioterapia y el anticuerpo dinutuximab beta, desarrollado específicamente para combatir tumores infantiles. En algunos casos, el medicamento se añadía una vez que quedaba claro que el tratamiento estándar no daba resultados. Este enfoque permitió evaluar la eficacia de cada método por separado y en combinación.
Resultados que sorprendieron
El análisis de los datos mostró que en los pacientes que recibieron la terapia doble, el tumor se redujo en el 30% de los casos, mientras que con solo quimioterapia fue en el 18%. Los índices de supervivencia resultaron aún más impresionantes: el periodo medio sin progresión de la enfermedad casi se triplicó. Un año después de iniciar el tratamiento, un 44% de los pacientes del grupo con terapia combinada seguía vivo y estable, comparado con solo un 27% en el grupo que recibió exclusivamente quimioterapia.
Estas cifras han dado pie a un activo debate en la comunidad médica. Los especialistas destacan que, por primera vez en mucho tiempo, surge una alternativa real para niños que antes no tenían posibilidades de curación. Ahora, los expertos consideran este esquema combinado como posible nuevo estándar en el tratamiento de la neuroblastoma recidivante o resistente.
Planes para el futuro
Impulsados por el éxito, los investigadores españoles ya han puesto en marcha la siguiente fase: el proyecto BEACON2. En él se planea comparar la eficacia de la quimioterapia combinada con dos fármacos diferentes: bevacizumab y dinutuximab beta. Además, en paralelo comenzará el estudio BEACON-BIO, donde se analizarán marcadores genéticos y biopsias líquidas para ajustar la terapia de forma individualizada.
En España, las principales clínicas pediátricas se han sumado al proyecto, entre ellas Vall d’Hebron, Hospital Infantil Universitario Niño Jesús y Hospital Universitario La Fe. Este enfoque a gran escala no solo amplía las opciones de tratamiento, sino que también ayuda a explicar por qué algunos pacientes responden mejor a la terapia que otros.
En los últimos años, en Europa y en el mundo cada vez se divulgan más avances en el tratamiento de cánceres raros y agresivos en niños. Por ejemplo, en Alemania y Francia se están aplicando activamente esquemas de tratamiento personalizados, mientras que en Italia se aprobó recientemente el uso de células CAR-T para ciertas formas de leucemia. En España, la atención se centra especialmente en la cooperación internacional y el intercambio de experiencias entre clínicas, lo que ya está generando resultados significativos para los pequeños pacientes y sus familias.











