
El Ministerio del Interior de España ha decidido destituir a Antonio José Royo Subías, quien recientemente asumió la jefatura de la comisaría de la Policía Nacional en Lleida. La medida se tomó tras conocerse que el nuevo responsable tenía antecedentes penales por acoso sexual, información que salió a la luz solo ahora.
Royo Subías tiene 63 años y fue nombrado en el cargo en diciembre del año pasado. Sin embargo, poco después de asumir, se reveló que en 1999 fue condenado por acosar a una subordinada. El tribunal determinó que ejerció presión sobre una empleada exigiendo relaciones íntimas y cometió conductas inaceptables, como golpear a la mujer en los glúteos.
Por este delito, Royo Subías fue condenado a una multa de 1.080 euros y a pagar una indemnización de 3.000 euros a la víctima. A pesar de ello, continuó en la policía e incluso fue ascendido al rango de comisario en 2017.
El escándalo estalló después de que se hiciera pública su condena. El Ministerio del Interior reaccionó de inmediato y decidió apartar de forma fulminante a Royo Subías de su cargo. El departamento subrayó que no tolerará este tipo de situaciones entre los altos mandos policiales.
Este incidente ha generado una gran repercusión pública y ha puesto en duda los procedimientos de verificación de candidatos para cargos directivos en las fuerzas de seguridad. La sociedad debate cómo una persona con ese pasado pudo ocupar un puesto de tanta responsabilidad y exige un mayor control en los nombramientos.











