
En el Parlamento español se intensifica el debate sobre el futuro de la política climática del país. Las fuerzas políticas de izquierda, incluidas Sumar, Esquerra Republicana (ERC) y EH Bildu, han presentado una iniciativa que podría cambiar el enfoque en la adaptación de viviendas y edificios públicos a la nueva realidad climática. Su propuesta contempla un apoyo estatal que cubra hasta el 100% de los gastos para la instalación de sistemas de refrigeración modernos y la modernización energética eficiente.
Los diputados insisten en que cada vivienda debe contar con un sistema eficiente de aire acondicionado o ventilación. En el documento presentado ante la comisión competente, se subraya la necesidad de una estrategia integral: desde soluciones pasivas como el sombreado y el aislamiento, hasta la incorporación de bombas de calor, aerotermia y tecnologías geotérmicas. Según los impulsores de la iniciativa, estas medidas no solo ayudarán a reducir las facturas de la luz, sino que también prepararán la infraestructura para hacer frente a condiciones meteorológicas extremas.
Impuestos ecológicos
Al mismo tiempo, los partidos proponen la creación de nuevos instrumentos fiscales destinados a redistribuir fondos a proyectos medioambientales. En particular, se plantea un impuesto sobre grandes patrimonios —2% anual para quienes poseen más de 100 millones de euros—. Esta medida, inspirada en la llamada “tasa Zucman”, busca aumentar el presupuesto destinado a financiar iniciativas climáticas.
Además, se propone reformar el impuesto temporal a las compañías energéticas y convertirlo en una tasa ecológica permanente. Según los impulsores de la medida, esto permitirá dirigir los ingresos generados por las empresas dedicadas a la extracción y procesamiento de combustibles fósiles a proyectos de reducción de emisiones y restauración ambiental.
Entorno urbano
Uno de los elementos clave de la iniciativa es la propuesta de desarrollar la llamada infraestructura «verde y azul» en las ciudades. Esto incluye no solo nuevos parques y avenidas arboladas, sino también fachadas y tejados ajardinados, así como la recuperación de ríos urbanos, la instalación de fuentes y la creación de playas en las orillas de lagos y embalses. Según los autores, este tipo de proyectos no solo mejora el microclima, sino que también incrementa la calidad de vida de los habitantes.
El documento también insta al gobierno a acelerar el desarrollo e implementación de herramientas administrativas para apoyar las iniciativas climáticas. Entre ellas se destacan la creación de una base de datos climáticos unificada y de acceso abierto, la formación de un banco de especialistas en temas climáticos y la introducción de una certificación obligatoria para los funcionarios públicos en este ámbito.
Ecosistemas marinos
Se presta especial atención a la protección de los ecosistemas marinos y costeros. Entre las propuestas se incluye el lanzamiento de un programa nacional para la conservación de las praderas marinas de posidonia y cetáceos, así como un mayor control sobre las actividades de las empresas turísticas y pesqueras. Los parlamentarios insisten en la necesidad de crear nuevas reservas marinas con la participación de las comunidades locales en su gestión.
En el marco de la estrategia para preservar la biodiversidad, los impulsores proponen aumentar hasta el 30% la proporción de áreas marinas protegidas, de las cuales al menos el 10% debería estar bajo estricta protección. Consideran que este enfoque permitirá a España cumplir con los estándares europeos y las exigencias de las organizaciones ecologistas.
Cambios sociales
Entre otras iniciativas, se destaca el apoyo al desarrollo profesional de jóvenes especialistas en climatología y la creación de equipos interdepartamentales para la ejecución de proyectos climáticos. También se propone destinar los fondos del Fondo Social para el Clima exclusivamente a inversiones estructurales en adaptación al cambio climático, lo que debería aumentar la transparencia y la eficiencia en el uso del presupuesto.
Por si no lo sabías, Sumar es un movimiento político relativamente reciente que agrupa a varias fuerzas de la izquierda en España. Entre sus integrantes se encuentran representantes de distintos partidos regionales, como Esquerra Republicana (ERC) de Cataluña y EH Bildu del País Vasco. Estas fuerzas políticas tradicionalmente defienden la justicia social, la protección del medio ambiente y una mayor autonomía para las regiones. En los últimos años, han impulsado activamente la agenda del desarrollo sostenible y exigen al gobierno medidas más contundentes para enfrentar la crisis climática.











