
Los resultados de una nueva encuesta de 40dB. para EL PAÍS y Cadena SER han encendido las alarmas en la sociedad española: la gran mayoría de los ciudadanos perciben a Donald Trump como la mayor amenaza para la estabilidad mundial. Este dato es relevante para España, ya que refleja no solo la visión sobre la política internacional, sino también las divisiones internas en torno a cuestiones clave de seguridad y el futuro del país.
Según el estudio, el 81% de los encuestados identificó a Trump como la figura más peligrosa para el mundo, superando ligeramente a Vladímir Putin (79,3%). En tercer lugar aparece Benjamín Netanyahu (71,2%). Les siguen Mojtaba Jameneí (62,9%), Kim Jong-un (62,25%) y Xi Jinping (49,3%). Este reparto demuestra que los españoles siguen de cerca la agenda internacional y evalúan de forma diferenciada los riesgos que representan distintos líderes globales.
Pesimismo y temores
Predomina un sentimiento pesimista: casi el 70% de los consultados no cree en un futuro prometedor para el planeta y menos del 10% espera una mejora de la situación. Alrededor de la mitad augura que los próximos años estarán marcados por la violencia, el autoritarismo y la desigualdad. Además, el 59% considera probable la degradación democrática en Estados Unidos, y el 54% en la Unión Europea. Casi dos tercios confían en que EE UU podría iniciar nuevas campañas militares, incluso posibles acciones en Groenlandia y Cuba, y advierten que el conflicto en Oriente Próximo podría desencadenar una crisis económica global. Uno de cada dos cree factible una guerra mundial, aunque solo el 39% teme una invasión de Putin a los países de la UE.
Dentro del país se observa una marcada polarización ideológica. Por ejemplo, los simpatizantes de partidos de izquierda ven una amenaza mayor en Trump, mientras que los votantes del Partido Popular (PP) suelen señalar a Putin. Es reseñable que solo entre los seguidores de Vox el nivel de preocupación por Trump es notablemente menor (36,5%), y que Netanyahu es considerado peligroso por el 60% de los votantes del PP frente al 24% de Vox.
Defensa y OTAN
Las cuestiones de política de defensa generan debates intensos. Las opiniones sobre el aumento del gasto militar están casi divididas: el 46,3% apoya el incremento del presupuesto y el 45,3% se opone. Entre los partidos de derecha, hay muchos más partidarios del aumento, mientras que en la izquierda predomina el desacuerdo, aunque en los votantes del PSOE la postura es menos tajante. Solo los electores de Vox respaldan el regreso del servicio militar obligatorio.
La relación con la OTAN también es motivo de división. Dos tercios de los encuestados están a favor de que España siga siendo miembro de la Alianza, y esta postura es mayoritaria en todos los partidos salvo en Podemos. Al mismo tiempo, la propuesta de salir de la OTAN solo cuenta con apoyo entre los partidarios de Podemos, mientras que en el resto de partidos prevalece la opción de colaborar con la Alianza.
Política exterior y opinión pública
La mayoría de los españoles (37%) valora positivamente la política exterior del país, mientras que el 30% la considera de forma negativa y el resto mantiene una posición neutral. El apoyo al desarrollo del soberanismo económico, territorial y energético de España, así como al respeto del derecho internacional, supera el 75%. Más de la mitad de los encuestados respalda la creación de un ejército europeo unificado.
Más del 50% rechaza la cooperación militar con Estados Unidos y la prioridad de las relaciones con Washington. Entre los votantes del PP las opiniones están divididas, mientras que el electorado de Vox muestra una clara orientación proestadounidense. El envío de tropas españolas a zonas de conflicto no genera entusiasmo en ninguno de los grupos políticos.
Contexto informativo y demografía
Dos tercios de los españoles siguen regularmente la actualidad internacional, pero el interés depende mucho de la edad y el género. Las personas mayores muestran más interés por los asuntos globales que los jóvenes, y los hombres siguen con más frecuencia que las mujeres los acontecimientos en el extranjero. Estas diferencias crean un entorno informativo particular en el que la percepción de amenazas y decisiones políticas se relaciona con factores demográficos.
En un contexto de creciente ansiedad e incertidumbre, la sociedad española muestra un alto grado de implicación en el debate sobre cuestiones internacionales. Según destaca El País, estas actitudes reflejan no solo la opinión sobre la política exterior, sino también temores internos ligados al futuro del país y del mundo en general. El análisis de russpain.com señala que encuestas de este tipo resultan cada vez más relevantes para comprender el estado de ánimo social, especialmente a la luz de los recientes cambios en la estructura demográfica de pequeños núcleos de población en España, como ocurrió en la aldea de Robregordo, donde la migración alteró el modo de vida tradicional.
En los últimos años, España se enfrenta a nuevos retos en materia de seguridad y relaciones internacionales. Tras el inicio de la guerra en Oriente Medio y el agravamiento de la situación en Europa del Este, la opinión pública ha mostrado una mayor preocupación. En 2024, encuestas similares registraron un aumento de los temores ante posibles injerencias externas y el ascenso de tendencias autoritarias a nivel mundial. Los debates internos sobre defensa y la participación en alianzas internacionales han cobrado especial relevancia en medio de crisis globales. Estos procesos siguen influyendo en la percepción de amenazas y marcan nuevas líneas divisorias en la sociedad española.












