
Dulces navideños en España: un nuevo récord negativo de precios
En 2025, las familias españolas se enfrentarán a precios inusualmente altos para los tradicionales dulces festivos. El coste del turrón, los bombones, los mantecados y los polvorones en los supermercados del país ha aumentado en promedio un 15,4% en comparación con el año pasado. En algunos casos, el alza ha sido impactante: ciertos dulces subieron más del 65%.
El análisis de precios abarcó 185 productos en las principales cadenas de supermercados: Mercadona, Dia, Hipercor, Alcampo, Eroski y Carrefour. Casi todos los artículos resultaron más caros que hace un año. Solo tres productos bajaron de precio y ocho se mantuvieron igual. El resto experimentó subidas notables.
Dónde y cuánto subieron los precios de los dulces
El mayor aumento de precios se registró en los establecimientos de Hipercor, con una media del 20%. Le siguen Alcampo (19,8%) y Carrefour (18%). En Eroski, Dia y Mercadona las subidas fueron algo más moderadas — entre el 9% y el 13%.
Entre los productos individuales destaca el turrón de yema tostada El Corte Inglés Selection en Hipercor: su precio aumentó de 2,39 euros a 3,95 euros en un año, lo que supone un 65,3%. En Alcampo, los bombones Guylian subieron casi un 60%. En Carrefour, una bolsa de bombones de la marca subió un 47%, y en Dia los bombones con licor Trapa un 40%. En Eroski, la caja de Lindor ahora cuesta un 37,5% más, y en Mercadona la tableta de turrón Suchard aumentó un 25%.
Evolución en dos años y el efecto de la ‘reduflación’
En comparación con 2023, el precio medio de los dulces festivos ha subido un 22,6%. En Alcampo, algunos productos han visto cómo sus precios aumentaban un 40% en solo dos años. Por ejemplo, los bombones de chocolate Guylian pasaron de costar 5,99 a 10,95 euros, casi un 83% más. En Carrefour, ciertos dulces ahora cuestan el doble que hace dos años. En Hipercor, Eroski, Dia y Mercadona, el incremento en este periodo fue de entre el 20% y el 27%.
Además, en Mercadona han reducido el tamaño del paquete de los populares bombones Senzza: si en 2023 la caja pesaba 470 gramos (40 unidades), ahora solo tiene 330 gramos (28 unidades). Al mismo tiempo, el precio por kilo ha aumentado casi una vez y media. Este es un ejemplo clásico de ‘reduflación’, cuando el fabricante disminuye el peso del producto pero mantiene el precio.
Los consumidores exigen transparencia
Cada vez más compradores se enfrentan a la situación de que sus dulces favoritos no solo suben de precio, sino que también son más pequeños en peso. Las organizaciones ciudadanas insisten en que los fabricantes estén obligados a indicar claramente en el envase cualquier cambio en la cantidad y el precio del producto. Esto permitirá a los consumidores tomar decisiones más informadas y evitar caer en trampas de marketing.











