
El fuerte aumento de las importaciones de gas natural licuado (GNL) ruso en España en febrero de 2026 sorprendió al mercado energético nacional. Este cambio afecta tanto la estructura de las importaciones como las decisiones estratégicas del sector y el precio del gas para los consumidores españoles. Según datos de Enagás, el GNL ruso ocupó el tercer lugar entre los proveedores, reflejando un cambio en el equilibrio del mercado.
En febrero, España compró a Rusia 4.582 GWh de GNL, lo que representó el 14,6% del total importado durante ese mes. Esta cifra duplica con creces el volumen registrado en febrero de 2025, cuando se adquirieron 2.190 GWh. El salto —un incremento del 109%— destaca a Rusia entre los exportadores pese al dominio de Estados Unidos y Argelia, que aportaron el 33,8% y el 29,1% respectivamente. Según Enagás, la Federación Rusa consolidó su posición aprovechando los cambios en los flujos energéticos globales.
Cambios en el mercado
En los últimos años, España ha diversificado activamente sus fuentes de suministro de gas, pero los datos de febrero muestran que el GNL ruso vuelve a ser un elemento relevante en la estructura de importaciones. Al cierre de 2025, Rusia ya ocupaba el tercer lugar entre los proveedores, solo por detrás de Estados Unidos y Argelia. En 2024, el volumen de compras de GNL ruso fue de 72 360 GWh, mientras que en 2025 esta cifra descendió a 42 629 GWh. Sin embargo, el aumento en febrero podría indicar un renovado interés por el combustible ruso, a pesar de los retos geopolíticos y las restricciones derivadas de las sanciones.
Según los datos de Enagás, el incremento de las compras está vinculado a cambios en la política de precios y la logística de suministros. El GNL ruso resultó competitivo en costes, lo que permitió a las empresas españolas reaccionar rápidamente ante las fluctuaciones del mercado global. Además, la infraestructura de recepción de GNL en España facilita el aumento rápido de las importaciones desde distintas regiones, aportando flexibilidad en la elección de proveedores.
Impacto en el sector energético
El aumento de los suministros de GNL ruso puede influir en las tarifas para los consumidores finales y en la estrategia de compras de las grandes compañías energéticas. En un contexto de alta volatilidad de los precios internacionales de la energía, España se ve obligada a buscar las ofertas más ventajosas para garantizar la estabilidad del suministro y reducir costes. Según russpain.com, estos cambios pueden derivar en ajustes de los contratos a largo plazo y en una revisión de los objetivos de la política energética nacional.
Al mismo tiempo, el aumento de la cuota del GNL ruso en la estructura de importación genera debate entre expertos y políticos. Temas como la seguridad del suministro, la dependencia respecto a ciertos países y el cumplimiento de las sanciones europeas son discutidos en diferentes niveles. No obstante, la viabilidad económica y la flexibilidad del mercado siguen siendo factores clave al tomar decisiones.
Contexto y tendencias
En los últimos años, España se ha visto obligada a adaptarse rápidamente a los cambios del mercado global del gas. Tras la reducción de suministros desde algunos países y el aumento de los precios energéticos, el país buscó de forma activa fuentes alternativas. En 2023 y 2024 aumentó la importación de GNL de Estados Unidos y Argelia, aunque el gas ruso mantuvo una presencia significativa a pesar de las dificultades políticas.
Oscilaciones similares en los volúmenes de compra ya se habían producido antes, cuando en medio de la inestabilidad de los mercados globales España incrementaba las importaciones desde los proveedores más competitivos. Por ejemplo, en 2022 el país aumentó de forma abrupta las compras de GNL de Estados Unidos después de interrupciones en el suministro argelino. Estos cambios subrayan la flexibilidad del mercado español y su capacidad de responder rápidamente a los desafíos externos.












