
En Santiago de Compostela se celebró un acto público en apoyo al ex fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, condenado por el Tribunal Supremo en noviembre a dos años de inhabilitación y una multa de 17.200 euros por divulgación de información confidencial. El evento tuvo lugar en la Casa das Máquinas y reunió a profesores universitarios y representantes del ámbito cultural de la región. Los organizadores calificaron el acto como un «reconocimiento» para «un amigo, vecino, conciudadano y ex fiscal comprometido con cuestiones medioambientales y la memoria colectiva».
El propio Álvaro García Ortiz, que comparecía públicamente por primera vez tras la sentencia, subrayó que considera lo sucedido una injusticia flagrante, pero que no desea ser percibido como una víctima. Según explicó, la situación resultó difícil desde el punto de vista humano; sin embargo, no se siente desamparado, ya que ocupaba un cargo de responsabilidad y privilegio. El vídeo de su intervención fue difundido por Cadena SER.
Reacción y respaldo
García Ortiz comunicó que ya ha presentado un recurso ante el Tribunal Constitucional, considerando que el Tribunal Supremo incurrió en una valoración injustificada y arbitraria, e ignoró las pruebas exculpatorias. Destacó que lo sucedido no debe generar compasión, sino impulsar cambios en el sistema. Al acto asistieron tanto colegas del ámbito jurídico como representantes del mundo cultural gallego.
Esta es la primera aparición pública del exfiscal tras la sentencia. En enero, asistió a la presentación de un manifiesto en el Ateneo de Madrid, donde más de 150 juristas, incluidos exjueces del Tribunal Supremo y reconocidas figuras públicas, expresaron su desacuerdo con la decisión judicial. En el documento se señalaba que la sentencia se basó en sospechas y socava la presunción de inocencia.
Contexto y repercusión pública
La situación en torno al caso García Ortiz ha generado una amplia reacción entre la comunidad profesional y la sociedad. Muchos ven en este caso un ejemplo de jurisprudencia controvertida, lo que suscita preguntas sobre la transparencia y equidad en el sistema judicial español. No son infrecuentes los casos en que las decisiones judiciales provocan una reacción masiva: por ejemplo, anteriormente en Madrid, el cierre de la academia Innova también dio lugar a demandas colectivas y protestas, tal como se detalló en el reportaje sobre las consecuencias para estudiantes y docentes.
Según Cadena SER, el apoyo a García Ortiz por parte de colegas y representantes culturales sigue siendo considerable. Las cuestiones sobre los criterios y la transparencia en las decisiones judiciales continúan siendo objeto de debate tanto en el ámbito profesional como fuera de él.












