
En Gibraltar se ha registrado un interés sin precedentes por la obtención de permisos de residencia: en los dos meses posteriores al acuerdo de junio entre la UE, el Reino Unido y España se presentaron 3.000 solicitudes, el triple de la media anual. La mayoría de los solicitantes son ciudadanos británicos que esperan beneficiarse de la libre circulación por Europa, que estará disponible para los residentes de Gibraltar ya este verano.
Suspensión temporal y nuevas reglas
Debido a esta avalancha, las autoridades de Gibraltar se vieron obligadas a suspender temporalmente la emisión de nuevos permisos y a revisar los criterios de selección. Según el ministro Fabián Picardo, la revisión de los requisitos está casi terminada y las normas actualizadas entrarán en vigor antes del 15 de julio, fecha en la que comenzará a aplicarse el nuevo acuerdo provisional entre el Reino Unido y la UE sobre el estatus de Gibraltar.
A partir de ese momento, las autoridades españolas tendrán derecho de veto sobre la concesión de permisos de residencia en Gibraltar para controlar el acceso al espacio Schengen. Para los residentes esto significa la posibilidad de desplazarse libremente por 29 países europeos, y para los nuevos solicitantes, un proceso de selección más estricto.
Desmantelamiento de la frontera y nuevos controles
La retirada física de la verja fronteriza —La Verja— deberá completarse antes del 15 de julio. Ese mismo día, la policía española comenzará a operar en el aeropuerto de Gibraltar: inspeccionará a los pasajeros que lleguen tanto por aire como por mar. Aunque la ratificación del acuerdo en el Parlamento Europeo se espera solo después del verano, sus disposiciones empezarán a aplicarse inmediatamente tras la firma por parte de la Comisión Europea y el gobierno británico.
Contexto político y reacciones
El ministro Fabián Picardo, durante un acto del Nueva Economía Fórum en Madrid, calificó el acuerdo alcanzado como la única opción posible. Criticó duramente las afirmaciones de los representantes del PP y Vox sobre la posibilidad de que España hubiera logrado más avances en materia de soberanía, y subrayó que cualquier decisión debe tener en cuenta la opinión de los habitantes de Gibraltar; de lo contrario, será inevitable el regreso a una frontera estricta.
Picardo también resaltó el carácter histórico de su encuentro con el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, en el Palacio de Viana. Es la primera reunión oficial en este formato entre el titular de Asuntos Exteriores de España y el jefe del gobierno de Gibraltar. Hasta ahora, estos contactos se realizaban de manera informal o sin publicidad.
Perspectivas económicas y cooperación
Durante su intervención, Picardo invitó a las empresas españolas a invertir en Gibraltar, subrayando que, a pesar de la exclusión del sector servicios del acuerdo con la UE, las firmas con licencia en el Peñón pueden operar en el mercado británico. También aseguró que Gibraltar coopera con la Agencia Tributaria española y cumple con los estándares medioambientales de la UE, calificando de mito las acusaciones sobre irregularidades en el bunkering marítimo y las zonas ganadas al mar.
Paralelamente, el ministro de Asuntos Exteriores de España, Albares, visitó la región fronteriza del Campo de Gibraltar, donde se reunió con alcaldes y organizaciones sociales, y también supervisó el avance de la retirada de La Verja. Las cuestiones de control sobre bienes inmuebles y operaciones municipales en las zonas costeras siguen siendo relevantes para España, como ocurrió recientemente en el mediático caso de la venta de vivienda municipal en Alicante.












