
A partir del 30 de abril volverán a circular trenes directos AVE entre Madrid y Málaga. El administrador de infraestructuras ferroviarias Adif ha confirmado que, tras más de tres meses de interrupción forzosa, el servicio se restablecerá en una de las dos líneas de alta velocidad. La causa del prolongado corte fue un desprendimiento de tierras en la zona de Álora, provocado por fuertes lluvias a principios de febrero, que paralizó por completo la conexión entre ambas ciudades.
Los problemas en la ruta comenzaron aún antes, tras el trágico accidente en Adamuz, donde murieron 46 personas. Sin embargo, fue el desprendimiento del 4 de febrero el que resultó decisivo: por la inestabilidad del terreno y la imposibilidad de realizar reparaciones rápidas con maquinaria pesada, los plazos de reapertura se aplazaron varias veces. Inicialmente se preveía reanudar el servicio el 8 de marzo, luego el 23 de marzo, pero debido a la dificultad de los trabajos en la zona, los especialistas de Adif se vieron obligados a posponer el reinicio hasta finales de abril.
Medidas provisionales y consecuencias para la región
Durante las obras, las compañías Iryo y Ouigo suspendieron totalmente sus servicios entre Madrid y Málaga, y Renfe organizó traslados en autobús desde Antequera. Esto provocó fuertes críticas por parte del sector turístico y las autoridades de Andalucía: según los hoteleros, las pérdidas por la larga interrupción ascendieron a cientos de millones de euros y la temporada de Semana Santa estuvo en riesgo. A pesar de las preocupaciones, gracias al flujo internacional de turistas y rutas adicionales entre Madrid y Málaga vía aeropuerto, los hoteles de la región lograron compensar parcialmente las pérdidas.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha recalcado en reiteradas ocasiones que la recuperación de la línea en Álora implica desafíos de ingeniería únicos. En el tramo trabajaron 23 máquinas y 75 especialistas en régimen ininterrumpido, y, por motivos de seguridad, fue necesario desmontar y reconstruir las estructuras de contención. Según el presidente de Adif, el tráfico se restablecerá únicamente por una vía: la segunda permanecerá cerrada hasta que finalicen las obras de la nueva estructura de protección, lo que podría prolongarse hasta finales de año. Esto provocará pequeños retrasos, pero permitirá recuperar la conexión directa entre las ciudades.
Contexto y comparación con otros incidentes
La situación de la recuperación del servicio de alta velocidad entre Madrid y Málaga se ha convertido en uno de los temas de transporte más debatidos de la primavera. Autoridades y empresas han discutido sobre las causas de los retrasos y la magnitud de los daños, mientras los pasajeros sufrieron molestias en plena temporada turística. Incidentes similares no son raros en el sistema ferroviario español: por ejemplo, el reciente accidente en la estación de Atocha en Madrid también provocó graves trastornos y retrasos en las líneas de cercanías.
Según Adif, las obras de reconstrucción completa del tramo en la zona de Álora continuarán hasta el verano y se prevé que la restauración total del servicio doble se complete a finales de año. Por ahora, todos los operadores —Renfe, Iryo y Ouigo— ya han abierto la venta de billetes para los trenes directos entre Madrid y Málaga, a pesar de las limitaciones temporales.












