
España amaneció el lunes cubierta de blanco: la borrasca Francis, que irrumpió a principios de enero, trajo nevadas a Madrid y a varias otras ciudades del país. Los madrileños se vieron sorprendidos: la nieve comenzó a caer durante la noche y, al amanecer, todos los barrios aparecían cubiertos por una capa fresca de nieve. Un frío inusual para esta época sorprendió incluso a los meteorólogos más experimentados.
Sin embargo, Madrid no fue la única ciudad donde el invierno se hizo sentir con fuerza. En Ávila, los termómetros descendieron hasta los seis grados bajo cero y las calles se cubrieron con una capa de hielo. Los conductores tuvieron que extremar la precaución para no acabar fuera de la carretera. En Lugo y Zaragoza la situación fue similar: la nieve cubría calzadas, aceras y tejados, creando un ambiente de auténtico cuento invernal, aunque también serias dificultades para circular.
Frío intenso
Mientras algunos disfrutaban de los paisajes nevados, otros se apresuraban a abrigarse: en Lleida se declaró la alerta amarilla por una brusca bajada de temperaturas. En las regiones norte y centro del país, los termómetros cayeron por debajo de cero, poniendo en riesgo incluso las celebraciones tradicionales de enero. Durante las cabalgatas de Reyes, los vecinos de muchas ciudades tuvieron que envolverse en bufandas y guantes para no helarse en las calles.
En Teruel, la nieve no dejó de caer y, a pesar de todas las incomodidades, los transeúntes no podían evitar sonreír al ver cómo la ciudad se transformaba ante sus ojos. En Toledo, la borrasca Francis tampoco pasó desapercibida: una ligera capa de nieve cubría las calles históricas y les daba un encanto especial. Sin embargo, detrás de la belleza también surgieron problemas: los servicios municipales trabajaron en turnos reforzados para limpiar carreteras y aceras.
Carreteras y transporte
La situación en las carreteras de Ávila resultó especialmente complicada. El hielo y la nieve hicieron que circular fuera peligroso y algunos tramos permanecieron cerrados de forma temporal. Los conductores que se encontraban en ruta se quejaban de las zonas resbaladizas y la mala visibilidad. Las autoridades pidieron a los residentes que evitaran desplazarse y no se arriesgaran si no era estrictamente necesario.
En Madrid, a pesar del trabajo de las máquinas quitanieves, el tráfico se ralentizó en algunas calles. Los peatones avanzaban con cautela por las aceras, mientras los niños hacían muñecos de nieve con entusiasmo en los patios. Sin embargo, también se produjeron caídas: el hielo provocó numerosas lesiones leves.
El tiempo para los próximos días
Los meteorólogos advierten que la borrasca Francis no piensa retirarse. En los próximos días se esperan nuevas nevadas y lluvias, especialmente en el norte y el centro del país. Las temperaturas seguirán bajas y, por las noches, se prevén heladas incluso en zonas donde el invierno suele ser suave.
Los residentes de España ya debaten en redes sociales cuándo volverá el habitual calor. Sin embargo, el invierno sigue imponiendo sus reglas y hasta los españoles más acostumbrados al frío reconocen: enero de 2026 será recordado por mucho tiempo. Nieve, heladas y hielo son los protagonistas de estos días.












