
Sentencia judicial: respaldo al municipio en disputa por vivienda
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, TSJA) ha dado la razón al Ayuntamiento de Málaga en el caso sobre la recuperación de una vivienda municipal, que fue ocupada sin título legal durante casi nueve años. La Sala de lo Contencioso-Administrativo de Málaga ha dictado una resolución que autoriza la entrada forzosa a la vivienda para ejecutar el desahucio. Durante el proceso se constató que la ocupante no presentaba una situación de vulnerabilidad social que justificara su permanencia en el inmueble.
Desahucio administrativo: cómo funciona y qué garantías ofrece
En España, los ayuntamientos pueden iniciar un desahucio administrativo si una vivienda municipal está ocupada sin contrato o tras el vencimiento del alquiler. Este procedimiento permite recuperar el inmueble sin necesidad de recurrir a la vía civil. Sin embargo, si es necesario entrar en la vivienda, las autoridades deben contar con una autorización judicial para garantizar el derecho constitucional a la inviolabilidad del domicilio. Durante el proceso, los ocupantes mantienen derechos básicos: deben ser informados del inicio del expediente, pueden presentar alegaciones y aportar documentación que acredite vulnerabilidad. El municipio también está obligado a valorar la situación a través de los servicios sociales para determinar si es necesaria alguna medida de apoyo adicional o si procede aplazar la ejecución.
Origen del conflicto: vivienda alternativa y negativa a colaborar
La situación comenzó en 2016, cuando una mujer ocupó un piso municipal sin autorización, a pesar de que ya se le había asignado otra vivienda en el mismo parque de viviendas. En el nuevo inmueble vivían sus hijos, su nuera y sus nietos. Las autoridades locales consideraron que la familia ya disponía de un alojamiento adecuado y emprendieron procedimientos administrativos y judiciales para recuperar la segunda vivienda. En los documentos del caso también figuraba una sentencia penal por ocupación ilegal, que incluía una multa y la obligación de desalojar la vivienda.
Apelación y fallo definitivo: prioridad de la legalidad
En un primer momento, el tribunal de primera instancia denegó al ayuntamiento el permiso de acceso, argumentando que no se ofrecieron alternativas suficientes ni se realizó una evaluación social. Sin embargo, en apelación, el TSJA tuvo en cuenta que los servicios municipales ofrecieron realizar dicha evaluación, pero fue la propia mujer quien se negó a colaborar. Este hecho resultó determinante para la Sala, que consideró las actuaciones de las autoridades legales y proporcionadas. Los jueces subrayaron que la mujer mantiene la posibilidad de residir en la vivienda previamente adjudicada, no en la ocupada sin autorización.
Impacto de la sentencia en la gestión de viviendas municipales
La resolución del TSJA refuerza la posición de las autoridades locales en la lucha contra la ocupación ilegal de viviendas municipales. El tribunal señaló que estos casos reducen la disponibilidad de vivienda para las familias que realmente la necesitan y están esperando su asignación. La decisión confirma el derecho del ayuntamiento a recuperar las viviendas ocupadas sin contrato, siempre que se respeten todas las garantías procesales y se ofrezcan alternativas razonables. Así, el desalojo administrativo se consolida como una herramienta eficaz para proteger el parque de viviendas públicas y equilibrar los intereses sociales con los derechos individuales de los ciudadanos.












