
El proceso judicial que involucra a David Sánchez, hermano del actual presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha vuelto a ser aplazado. Junto a él, también deberán sentarse en el banquillo de los acusados el líder socialista de Extremadura, Miguel Ángel Gallardo, y otras diez personas. Todos están acusados de irregularidades en la contratación dentro de la administración de la provincia de Badajoz. Inicialmente, las audiencias debían comenzar en febrero de 2026, pero el tribunal decidió posponerlas hasta finales de mayo debido a la coincidencia con otros procesos judiciales.
El escrito de acusación recoge cargos graves: a David Sánchez y Miguel Ángel Gallardo se les imputan abuso de poder y nombramientos ilegales. Según la acusación, se trataría de tramas de corrupción relacionadas con el acceso a empleos públicos. Sin embargo, la Fiscalía sostiene una postura diferente y solicita la absolución total de todos los implicados.
Motivos del aplazamiento
El juicio debía comenzar el 9 de febrero, pero por coincidencia de fechas con otras vistas importantes, el tribunal se vio obligado a modificar el calendario. La nueva fecha es el 28 de mayo de 2026. Esta decisión generó malestar en parte de la opinión pública, ya que el proceso se ha retrasado en varias ocasiones. No obstante, el tribunal explicó que no fue posible evitar la superposición con otros asuntos judiciales.
Entre los acusados se encuentran no solo representantes de círculos políticos, sino también empleados de la administración provincial. En total, serán juzgadas 12 personas. Las acusaciones incluyen abuso de poder, nombramientos irregulares y corrupción.
Posiciones de las partes
La Fiscalía solicita una pena de tres años de prisión para David Sánchez y Miguel Ángel Gallardo. Según los fiscales, sus acciones dañaron la reputación de las instituciones públicas. Sin embargo, tanto la defensa como la Fiscalía consideran que no hay pruebas suficientes para una condena y exigen la absolución total de todos los implicados.
El caso ha atraído especial atención por la participación del autodenominado sindicato Manos Limpias, que actúa como acusación popular. Esta organización es conocida por sus demandas mediáticas y de gran repercusión contra políticos y funcionarios.
Repercusión pública
El caso de David Sánchez ha generado un gran interés público no solo en Extremadura, sino en toda España. La atención hacia el proceso se incrementa por el hecho de que uno de los principales implicados es el hermano del jefe del Gobierno. Muchos observadores consideran que el desenlace de este caso podría influir en el ambiente político del país.
Mientras se esperan las audiencias, las partes continúan preparando la defensa de sus posturas. Se prevé que el proceso judicial sea largo y complejo, dadas el número de acusados y la gravedad de los cargos presentados.












