
Desde el 22 de abril, han entrado en vigor nuevas normas en los países de la Unión Europea que regulan el traslado de animales domésticos entre estados. Para los dueños de perros y gatos, esto significa la necesidad de asegurarse previamente de que toda la documentación y los requisitos sanitarios estén en regla. Los cambios afectan tanto a los viajes turísticos como a mudanzas o visitas a familiares: ahora, el control sobre el desplazamiento de los animales es más estricto y los requisitos para su identificación y salud se han unificado.
Principales cambios
La nueva base normativa reemplazó el periodo transitorio que finalizó el 21 de abril de 2026. Las nuevas reglas se basan en la legislación europea sobre sanidad animal y tienen como objetivo eliminar discrepancias entre países y aumentar la transparencia en el transporte de mascotas. Ahora, los propietarios no solo deben contar con toda la documentación, sino también asegurarse de que esté actualizada: cualquier imprecisión puede causar problemas en la frontera.
Según destacan los reguladores europeos, el sistema anterior funcionaba con bastante eficacia, pero las nuevas medidas permitirán mejorar la cooperación entre países y reducir los riesgos de propagación de enfermedades. Esto es especialmente importante en el contexto de la libre circulación dentro de la UE, donde el control de la salud animal se convierte en una tarea común.
Documentos y requisitos
El documento clave para viajar con un perro o un gato sigue siendo el pasaporte europeo para animales. Ahora su posesión es estrictamente obligatoria para todos los desplazamientos dentro de la Unión Europea. En el pasaporte deben figurar los datos del propietario, la información sobre el microchip y el historial de vacunación, especialmente contra la rabia.
Los pasaportes emitidos anteriormente siguen siendo válidos — no es necesario cambiarlos ni actualizarlos si la información que contienen está al día. Se ha previsto un período de transición para los propietarios, a fin de evitar la necesidad de renovar urgentemente la documentación. Sin embargo, antes del viaje se recomienda revisar cuidadosamente todos los registros: cualquier error o dato desactualizado puede ser motivo de denegación de entrada.
Además del pasaporte, el animal debe estar identificado con un microchip. Si la mascota fue marcada con un tatuaje antes de julio de 2011 y este es claramente legible, también se considera válido. La vacunación contra la rabia debe llevarse a cabo y estar acreditada en el pasaporte. Tras la primera vacunación, es obligatorio esperar al menos 21 días antes del viaje.
Entrada a España
Para entrar en España desde otro país de la UE se aplican los mismos requisitos: disponer de un microchip o un tatuaje válido, estar vacunado contra la rabia y respetar la edad mínima del animal. No se permite el paso de mascotas menores de 15 semanas, ya que no cumplen con las normas sanitarias. Esta regla se aplica como medida adicional de protección contra enfermedades y está vigente en toda la Unión Europea.
Además, las normas actualizadas permiten el uso de algunos modelos antiguos de microchips, siempre que permitan identificar de manera inequívoca al animal. De este modo, la mayoría de los propietarios no tendrá que volver a emitir documentos ni cambiar el chip si su mascota ya está registrada conforme a todas las reglas.
Recomendaciones prácticas
Antes de cualquier viaje por los países de la UE, los propietarios de perros y gatos deben comprobar de antemano la disponibilidad y vigencia de todos los documentos: pasaporte europeo, microchip y constancia de vacunación. Se debe prestar especial atención a la fecha de validez de las vacunas y a la exactitud de los datos registrados. Incluso un pequeño error puede causar retrasos en la frontera o denegación de la entrada.
La introducción de las nuevas normas es un paso hacia una mayor seguridad y transparencia en el traslado de animales de compañía por Europa. Para la mayoría de los propietarios cuyas mascotas ya tienen todos los documentos y vacunas necesarios, el proceso de viaje no cambiará. Sin embargo, ahora la responsabilidad por la correcta tramitación recae totalmente en el dueño.












