
En España, las sentencias judiciales sobre incapacidad laboral están adquiriendo cada vez mayor importancia para miles de trabajadores que enfrentan enfermedades crónicas. Un ejemplo reciente es el caso de una mujer de 37 años, empleada como asistente administrativa en Castilla-La Mancha, a quien el tribunal reconoció el derecho a una pensión vitalicia debido a fatiga crónica. Esta decisión no solo determina el futuro de una trabajadora concreta, sino que también refleja la tendencia de la justicia a considerar con mayor detenimiento situaciones similares.
Esencia del caso
La sala de lo social de Castilla-La Mancha examinó el recurso de una mujer afectada por encefalomielitis miálgica, una enfermedad que provoca fatiga constante, trastornos cognitivos, dolores de cabeza y fotofobia. A pesar del dictamen de la comisión médica sobre las graves limitaciones, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) inicialmente denegó el reconocimiento de incapacidad laboral absoluta. Esta negativa fue el punto de partida del proceso judicial.
Argumentos de las partes
En marzo de 2023, la comisión médica certificó oficialmente que la trabajadora sufría una forma grave de la enfermedad, que limitaba de manera significativa su capacidad para cumplir incluso con tareas profesionales básicas. Sin embargo, el INSS consideró insuficientes estas limitaciones para conceder la incapacidad absoluta. Finalmente, el caso llegó a los tribunales y en octubre de 2024 la primera instancia falló a favor de la demandante.
Postura del tribunal
La instancia de apelación confirmó las conclusiones del tribunal de primera instancia, basándose en el informe pericial presentado durante las audiencias. El tribunal indicó que las secuelas de la enfermedad alcanzaron tal grado que la mujer no podía salir de casa, conducir un coche y sufría un agotamiento físico y mental constante, que le impedía realizar cualquier actividad salvo el autocuidado. Con base en estos datos, el tribunal reconoció que la demandante no podía desempeñar ninguna actividad profesional con la regularidad y el rendimiento requeridos.
Cuantía y condiciones de la pensión
Como resultado de la sentencia, se le concedió a la mujer una pensión vitalicia equivalente al 100% de la base establecida —2.773,76 euros—, con el ajuste correspondiente en futuras actualizaciones. Sin embargo, como señala Talent24h, la decisión aún no ha adquirido firmeza y puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo.
Contexto y tendencias
Este caso ilustra cuán complejo y ambiguo puede ser el proceso de reconocimiento de la discapacidad, incluso en presencia de graves evidencias médicas. En los últimos años, los tribunales se enfrentan cada vez más a la necesidad de equilibrar criterios estrictos con las limitaciones reales de los trabajadores. Historias como esta se convierten en tema de debate público, especialmente en el contexto del endurecimiento de los criterios para el reconocimiento de la discapacidad, tal como se analizó detalladamente en el reportaje sobre la práctica judicial en Cataluña — por qué incluso a los policías les niegan cada vez más la discapacidad.
Posibilidad de recurso
Actualmente, la decisión judicial en el caso de la residente de Castilla-La Mancha no es definitiva. El departamento de prensa del sistema judicial subraya que las partes aún tienen derecho a presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Por lo tanto, el asunto aún no está cerrado y su desenlace podría convertirse en un referente para disputas similares en el futuro.












