
En 2025, el renovado Mercedes-Benz GLC 220d 4Matic llegó al mercado español. Exteriormente, el SUV mantiene sus rasgos distintivos, aunque los detalles revelan los cambios: los faros son ahora más estrechos, las luces traseras están unidas por una moldura decorativa y los parachoques adoptan nuevas formas según la versión. La variante Avantgarde resalta la elegancia, mientras que la AMG Line enfatiza el carácter deportivo. Al igual que en otros modelos recientes de la marca, en la parte trasera se encuentran salidas de escape decorativas, pero no funcionales, lo que genera opiniones divididas entre los aficionados al motor.
Los ingenieros también han mejorado la aerodinámica: el coeficiente de resistencia se ha reducido de 0,31 a 0,29. Las dimensiones del vehículo han cambiado ligeramente: la longitud ha aumentado 6 centímetros, la distancia entre ejes creció 15 milímetros, la altura se redujo en 4 milímetros y el ancho permanece igual.
El interior del nuevo GLC sigue el estilo tradicional de Mercedes-Benz: materiales de alta calidad, ensamblaje preciso y tecnología moderna. El conductor dispone de un cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas y una pantalla táctil vertical para el sistema multimedia de 11,9 pulgadas. También se incluye un sistema de proyección de datos. Sin embargo, algunos mandos del volante no responden con la suficiente precisión y los botones táctiles pueden requerir un periodo de adaptación. Aun así, la interfaz resulta intuitiva tras un corto periodo de uso.
Debajo del capó se encuentra un motor diésel de dos litros que desarrolla 197 CV y un par motor de 440 Nm. Está complementado por un sistema híbrido suave de 48 voltios, que aporta 23 CV adicionales, mejorando la dinámica y reduciendo el consumo de combustible. Gracias a ello, el GLC 220d 4Matic cuenta con la etiqueta ambiental DGT Eco, importante para su uso en ciudades de España. El consumo medio es de unos 6,2 litros cada 100 km, y en carretera a 120 km/h puede reducirse hasta unos 5 litros. La autonomía supera los 1.000 kilómetros, lo que hace que el vehículo sea ideal para viajes largos.
El motor está acoplado a una transmisión automática de nueve velocidades. Para conducción fuera de carretera dispone de suspensión neumática Agility Control, sistema de selección de modos de conducción (Efficiency, Comfort, Sport, Off-road) y tracción total 4Matic. Sin embargo, el modelo está pensado principalmente para asfalto, no para condiciones extremas fuera de carretera.
Las sensaciones al volante son positivas: el puesto de conducción y los asientos traseros ofrecen un alto nivel de confort incluso en trayectos largos. El motor es silencioso y consume moderadamente, lo cual es especialmente valorado en un SUV de esta categoría. El espacio interior ha aumentado: el maletero ahora ofrece 600 litros frente a los 550 anteriores, y la inclinación del respaldo trasero hace que los viajes para los pasajeros sean aún más agradables. El buen aislamiento acústico del habitáculo también distingue al GLC frente a sus rivales.
Sin embargo, no está exento de inconvenientes. En algunas unidades puede aparecer un ruido ajeno en la zona de la consola central, lo que está relacionado con particularidades del ensamblaje. Aunque este detalle no afecta la seguridad ni la comodidad, puede distraer al conductor.
En España, el precio del Mercedes-Benz GLC 220d 4Matic parte de 64.642 euros. También existe un programa de financiación con una cuota mensual desde 635,41 euros. El nuevo modelo está dirigido a quienes valoran el confort, la tecnología moderna y la eficiencia, sin renunciar a un nivel de acabado premium.












