
Soraya Sáenz de Santamaría vuelve a estar en el centro de la crónica española, y no solo por los sonados procesos relacionados con el pasado del gobierno. Esta vez, el motivo de debate ha sido su inesperada aparición pública: la exvicepresidenta se mostró con un estilo visiblemente renovado y una nueva forma de vida, en marcado contraste con su anterior trayectoria política. Según destaca Divinity, el interés por la figura de Sáenz de Santamaría se aviva también por el hecho de que ha declarado en el caso conocido como «caso Kitchen», en el que se investigan posibles abusos en la cúpula del anterior gobierno. Sin embargo, fuera de los juzgados, su vida parece muy diferente.
Una nueva etapa fuera de la política
Tras su derrota en las primarias de 2018 y su salida de la política activa, Soraya Sáenz de Santamaría prácticamente desapareció del espacio mediático. No obstante, resultó que no se alejó mucho de su ámbito habitual: continuó trabajando en el sector jurídico, pero ya sin la exposición de antes. En 2018 fue nombrada consejera en el Consejo de Estado y en 2023 su mandato fue renovado. Paralelamente, Sáenz de Santamaría ocupó un puesto destacado en el sector privado: desde 2019 es socia y consejera en el despacho Cuatrecasas y, desde 2024, asesora externa del equipo directivo. Además, desde 2024 forma parte del consejo de administración de Cepsa (ahora Moeve) como miembro independiente.
Aficiones y vida personal
Pero la verdadera sorpresa para muchos han sido las nuevas aficiones de la exfuncionaria. Según Divinity, Sáenz de Santamaría se ha aficionado seriamente a la cocina e incluso ha realizado varios cursos, y su pasión por la lectura y el arte se ha plasmado en un libro conjunto con su amigo Álvaro Caballo, titulado «Miradas paralelas», dedicado a reinterpretar la colección del Museo del Prado. Un lugar especial en su vida lo ocupa la poesía y el ensayo chinos: en una semana logra leer hasta tres libros. Sin embargo, su principal proyecto sigue siendo la familia: su esposo Iván Rosa, también abogado, y su hijo adolescente Iván, que ahora tiene catorce años. Precisamente la vida familiar, según su entorno, se ha convertido en su prioridad tras dejar la política.
Una imagen que da de qué hablar
Los cambios de apariencia de Sáenz de Santamaría no han pasado desapercibidos. Su característico look anterior — media melena y cabello oscuro — ha dado paso a un corte corto y un tono más claro. El nuevo estilo, según quienes la rodean, refleja cambios internos: se la ve notablemente más fresca y joven, y en su armario han aparecido prendas más ligeras y modernas. Sáenz de Santamaría aparece ahora en público en contadas ocasiones, casi siempre acompañada de su marido, y cada una de estas salidas se convierte en motivo de comentario en la crónica social.
Medios y relatos familiares
El interés por la vida personal de los ex-políticos en España no decae — sobre todo cuando se trata de cambios inesperados o apariciones poco frecuentes. Igual que con otras familias conocidas, por ejemplo cuando se comentaba la reacción de Roser Alentà ante los éxitos y fracasos de sus hijos, como se mencionaba en el reportaje sobre las conversaciones familiares de Alentà tras la carrera dramática, el público sigue de cerca cada nuevo gesto y cambio en la vida de quienes alguna vez fueron figuras públicas. En el caso de Sáenz de Santamaría, la atención a su imagen y nuevas aficiones solo confirma que, incluso fuera de la política, sigue siendo una figura destacada de la crónica española.












