
Este año, la cena de la ceremonia de los Premios Goya no fue solo una parte más de la celebración, sino un auténtico motivo de debate. Los organizadores buscaron resaltar la identidad regional eligiendo para los invitados un menú totalmente basado en la cocina catalana. Esta decisión no solo apoya a los productores locales, sino que también muestra respeto por las tradiciones gastronómicas de Barcelona, ciudad anfitriona del evento. El cuidado por los detalles y el énfasis en la sostenibilidad convirtieron la cena en uno de los aspectos más comentados de la velada.
Según informa Divinity, el diseño del menú corrió a cargo de un equipo de 17 profesionales liderados por el chef del Centro de Convenciones Internacional de Barcelona. Su objetivo fue fusionar las raíces culinarias catalanas con las tendencias contemporáneas. El resultado fue una cena donde cada ingrediente se seleccionó según su estacionalidad y origen, y los platos se presentaron en una versión de autor. Este planteamiento permitió crear un menú no solo delicioso, sino también visualmente atractivo, a la altura del prestigio de los premios.
Entrantes y primeros platos
El menú inicia con una selección de entrantes fríos, entre los que destacan la gilda con alcachofa de Baix Llobregat, el tradicional jamón con pan y tomate, y un tartar de atún acompañado de una suave salsa mediterránea. En esta sección también figuran el bacalao a la manresana, pollo a la ast y la clásica escalivada de verduras. Para los comensales vegetarianos, se incluyeron opciones originales y equilibradas, demostrando la voluntad de los organizadores de ofrecer una experiencia lo más inclusiva posible.
Las tapas calientes no se quedan atrás en variedad: los comensales prueban la famosa “Bomba” de La Barceloneta — una bola de patata rellena de carne y frita hasta dorarse—, además de buñuelos de bacalao y mini fricandó en brioche con setas de temporada. Los clásicos canelones, coca de recapte y croquetas se presentan con un toque moderno pero mantienen su sabor tradicional. Destaca una selección de quesos catalanes, entre los que figuran Montbrú y Ros Petit, acompañados de pan con tomate y aceitunas.
Platos principales y postres
Los platos fuertes de la cena combinan intensidad y refinamiento. Se ofrece un jugoso filete de ternera con crema de setas otoñales, así como suquet de calamares, la variante marinera de uno de los guisos catalanes más emblemáticos. Esta selección subraya la riqueza de los productos locales y el dominio del chef para reinterpretar clásicos conservando su actualidad.
La parte dulce del menú cierra la velada con un verdadero broche gastronómico. Un trío de postres reúne crema catalana, tostas de Santa Teresa y el tradicional “pan con chocolate, mantequilla y sal”. Esta propuesta no solo destaca por su variedad, sino que evoca en los comensales recuerdos de hogar y la infancia, algo especialmente valioso en la atmósfera solemne de la ceremonia.
Vino y ambiente de la velada
La selección de vinos de la noche también merece atención: para acompañar los platos se han escogido vinos de La Rioja, una de las regiones vitivinícolas más reconocidas de España. Esta elección subraya la dimensión nacional del evento y une a los invitados alrededor de una misma mesa, pese a las particularidades regionales de la gastronomía. La atmósfera de la velada surge de la combinación entre alta cocina, respeto por la tradición y una constante búsqueda de innovación.
El premio Goya hace tiempo que no solo es el principal evento del cine español, sino también una plataforma donde se lucen los logros culturales y gastronómicos del país. En 2026, los organizadores pusieron el foco en la identidad catalana, logrando no solo sorprender a los asistentes, sino también establecer un nuevo estándar para este tipo de celebraciones. Este enfoque despierta interés no solo entre los cinéfilos, sino también entre quienes siguen de cerca el desarrollo de la gastronomía moderna en España.
El premio Goya es el galardón nacional anual de cine instituido por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. A lo largo de los años, se ha convertido en símbolo del reconocimiento a los mejores trabajos y talentos del cine español. La ceremonia reúne tradicionalmente a los principales actores, directores y productores del país, y también sirve de foro para debatir temas actuales de la cultura y la sociedad. En 2026, la elección de Barcelona como sede y el protagonismo de la cocina catalana reflejan el compromiso de los organizadores con la diversidad y el respeto a los matices regionales del país.










