
Mientras los gigantes automovilísticos discuten cómo sobrevivir en una era de control total de emisiones y precios crecientes del combustible, Dacia simplemente lanza el Sandero 2026 con un motor híbrido a gas capaz de recorrer hasta 1600 kilómetros sin parar a repostar. Para quienes están cansados de las eternas promesas de un “futuro verde” y no quieren pagar por un coche eléctrico, esto es todo un desafío para la industria. Lo que realmente importa a los compradores es la practicidad, el ahorro y la ausencia de pretensiones, no otra función inútil en el interior.
En lugar de seguir la moda de los eléctricos, Dacia apuesta por soluciones comprobadas: los nuevos Sandero, Sandero Stepway y Jogger incorporan un motor de tres cilindros turbo de 1.2 litros que funciona tanto con gasolina como con gas licuado de petróleo (GLP). La potencia aumenta hasta 120 CV y la transmisión automática de doble embrague finalmente llega al segmento económico. Para los que prefieren la tradicional caja manual, la versión de seis velocidades sigue disponible entre las opciones.
Pero lo más importante es la autonomía. Con un nuevo depósito de 49,6 litros de gas y la posibilidad de combinar dos tipos de combustible, ahora el Sandero puede recorrer casi 1600 kilómetros sin parar. Para comparar: la mayoría de los eléctricos todavía sueñan con llegar siquiera a la mitad de esa cifra. En uso urbano, el sistema híbrido permite circular en modo eléctrico hasta el 80% del tiempo, ideal para quienes están hartos de atascos y paradas constantes en gasolineras.
Tecnología sin excesos
El interior del Sandero 2026 no intenta impresionar a nadie con lujos ni gadgets innecesarios. En cambio, incorpora un sistema multimedia renovado con pantalla de 10 pulgadas, carga inalámbrica para el móvil y un cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas. Todo es sencillo, intuitivo y funciona sin fallos. Para quienes valoran la funcionalidad sobre la apariencia, esto resulta verdaderamente un acierto.
El exterior también ha cambiado: nuevas parrillas frontales, faros LED con la distintiva forma de ‘T’ invertida y un diseño actualizado de las luces traseras, que ahora se extienden desde el cristal del maletero hasta los guardabarros. Todo esto le da al coche un aspecto más moderno e incluso algo agresivo, aunque Dacia sigue firme en su decisión de no jugar en el segmento premium.
No obstante, el habitáculo reserva un par de agradables sorpresas: por primera vez el volante incluye levas para el cambio de marchas y los materiales utilizados ofrecen una mejor sensación al tacto. Sin embargo, no hay que esperar milagros: la austeridad sigue siendo el principio clave de la marca, y probablemente es la única postura honesta en el mercado.
Híbridos y gas: apuesta por lo realista
Mientras los competidores discuten si es mejor un eléctrico puro o un motor de combustión tradicional, Dacia apuesta por un compromiso que realmente funciona. La versión híbrida del Sandero combina un motor de gasolina 1.8 (109 CV), un motor eléctrico de 50 CV y una pequeña batería de 1,4 kWh. El resultado son 155 CV de potencia total y la posibilidad de ahorrar combustible en ciudad sin preocuparse por la recarga.
La autonomía con gas ha aumentado un 20%, y en modo mixto, el Sandero, Stepway y Jogger ofrecen cifras que hacen reflexionar incluso a los defensores más apasionados de los coches eléctricos. Sandero — hasta 1590 km, Stepway — hasta 1480 km, Jogger — hasta 1450 km. Para viajes en familia, rutas largas y trayectos diarios, es una opción casi perfecta.
Todo esto viene acompañado de un diseño exterior renovado: los protectores plásticos de los pasos de rueda, nuevos paragolpes y elementos actualizados hacen que el coche luzca mucho más moderno. Pero lo más importante — Dacia no intenta imponer al cliente lo que no necesita. Aquí no hay piloto automático ni asistentes innecesarios; en cambio, sí hay un precio honesto y un ahorro real.
Liderazgo sin ilusiones
No es casualidad que el Sandero se haya convertido en el coche más vendido en España en 2025 — 38.548 nuevos vehículos en las carreteras del país hablan por sí solos. En 20 años en el mercado, el modelo ha superado los 3,5 millones de unidades vendidas en todo el mundo. Esto no es una coincidencia, sino el resultado de una estrategia clara: fabricar coches sencillos, fiables y accesibles para quienes no quieren pagar de más por gadgets de moda.
En 2026, Dacia sigue su propio camino, sin dejarse llevar por tendencias ni trucos de marketing. En lugar de hacer promesas utópicas, la marca propone soluciones concretas para personas reales. Los nuevos Sandero, Stepway y Jogger no buscan sorprender, sino recordarle al mercado que el sentido común aún no ha desaparecido.
En una época en la que incluso los coches más asequibles tratan de parecer premium, Dacia se mantiene fiel a sí misma. La ironía es que, precisamente por eso, millones de compradores en toda Europa la eligen. Mientras los demás discuten sobre el futuro, el Sandero simplemente avanza, y lo hace mejor que nadie.
Dacia, la marca rumana que forma parte del grupo Renault, ha pasado en las dos últimas décadas de ser un outsider a convertirse en uno de los líderes del mercado europeo. El secreto de su éxito es sencillo: apuesta por la practicidad, el minimalismo y un precio justo. El Sandero se ha convertido en un símbolo de accesibilidad y fiabilidad, y la renovación de 2026 refuerza aún más la posición de la marca entre quienes valoran el sentido común por encima de las modas.












