
En los mares tropicales y subtropicales se registran cada año decenas de accidentes relacionados con derrames de petróleo. Una fina capa que se forma en la superficie del agua representa una grave amenaza para los ecosistemas marinos. Esta película bloquea el acceso del oxígeno y la luz solar, alterando el equilibrio de la vida submarina. El problema es especialmente grave en las regiones con tráfico marítimo intenso y extracción de hidrocarburos, donde incluso un pequeño accidente puede provocar una catástrofe ecológica.
Hasta ahora, los métodos existentes para eliminar este tipo de contaminación han resultado poco eficaces en mares cálidos. Las técnicas mecánicas requieren una capa de petróleo de cierto grosor, y la quema solo es posible bajo condiciones específicas. Como resultado, gran parte de la película superficial quedaba fuera del alcance de los equipos de rescate, continuando así el daño al medio ambiente.
Nueva fórmula
Un equipo de químicos rusos encabezado por el académico Alexéi Dedov, de la Universidad Gubkin, ha desarrollado un reactivo innovador que puede cambiar radicalmente la situación. La sustancia, denominada SN-1, actúa mediante el ‘repliegue’ de la capa de petróleo: incrementa su grosor y reduce casi cien veces la superficie contaminada. La fórmula se basa en pentol, ampliamente usado en farmacéutica y cosmética, así como en isobutanol, con un impacto ambiental mínimo.
Las pruebas realizadas en una estación de investigación en Vietnam demostraron que el nuevo reactivo es capaz de reunir la película de petróleo en acumulaciones densas, que luego pueden eliminarse fácilmente de manera mecánica o quemarse directamente en la superficie del agua. El grosor de la contaminación aumenta entre 11 y 21 veces, lo que permite utilizar métodos estándar de limpieza incluso cuando la concentración inicial de petróleo es mínima.
Geografía de aplicación
La fórmula desarrollada está diseñada para su uso en los mares ubicados entre los 30 y 40 grados de latitud a ambos lados del ecuador. Esto incluye la parte oriental del mar Negro, el suroeste del mar Caspio, el Mediterráneo, el mar Rojo, así como numerosas bahías, ríos costeros y lagos. En estas regiones es especialmente importante utilizar agentes ecológicos para evitar agravar el impacto de los accidentes con una acción química adicional.
El reactivo se aplica en el perímetro de la mancha de petróleo, reduciendo la tensión superficial del agua. Como resultado, la contaminación se compacta, alcanzando un grosor de hasta 3,4 milímetros. Este método permite recoger eficazmente incluso las películas más finas, que antes se consideraban prácticamente imposibles de eliminar.
Pruebas y perspectivas
Durante las pruebas realizadas en Vietnam y en la costa del mar Negro cerca de Anapa, se confirmó que la composición mantiene sus propiedades durante más de un día. La lluvia no afecta la eficacia del reactivo, aunque el fuerte oleaje puede dificultar la recolección de la película. Las condiciones óptimas son con un oleaje no superior a 3–4 puntos en la escala de Beaufort.
Actualmente se está discutiendo la producción industrial del nuevo producto. Los científicos destacan que la tecnología puede adaptarse a distintos tipos de petróleo y condiciones de uso. Además, el proyecto ha sentado las bases para la eliminación de residuos sin generación de desechos, lo que abre nuevas oportunidades para soluciones ecológicas en el futuro.
Significado ecológico
La aparición de un reactivo seguro y eficaz para combatir las películas de petróleo podría suponer un verdadero avance para los países cuyas costas sufren periódicamente accidentes de petroleros y plataformas de perforación. En un contexto de calentamiento global y crecimiento del transporte marítimo, los derrames de petróleo representan un problema cada vez más relevante. La nueva tecnología puede reducir significativamente el daño a la flora y fauna, además de facilitar la labor de los equipos de rescate.
En el futuro, el desarrollo podría aplicarse no solo en mares, sino también en cuerpos de agua dulce, donde también existe el riesgo de contaminación por derivados del petróleo. Es importante destacar que la composición no contiene componentes tóxicos ni altera el equilibrio del ecosistema, como lo confirman los resultados de pruebas de laboratorio y de campo.
Si no lo sabía, la Universidad Gubkin (Universidad Nacional de Investigación en Petróleo y Gas I.M. Gubkin) es la principal institución rusa en el ámbito de la química y la tecnología del petróleo y el gas. El centro colabora activamente con institutos científicos internacionales y empresas industriales, desarrollando soluciones innovadoras para los sectores energético y ambiental. El académico Alexéi Dedov es uno de los expertos más reconocidos en química del petróleo, autor de numerosos trabajos científicos y patentes. La universidad aplica regularmente sus desarrollos en la industria, contribuyendo a mejorar la seguridad ambiental en Rusia y en el extranjero.











